21 oct 2012 . Actualizado a las 06:00 h.
No entrar en el juego del soborno se traduce en apresamientos, sanciones económicas y otros trastornos burocráticos que pueden dar al traste con la campaña. No es la primera vez que los patrones de los barcos se proponen realizar un plante por los continuos abusos del país africano. Uno de los últimos conflictos que se vivieron en Mauritania fue a mediados del 2010 cuando los inspectores pesqueros retuvieron a dos cefalopoderos y amonestaron a otros dos acusándolos de congelar merluza cuando su permiso era para la pesca en fresco. Para la infracción bastó una palabra: glace (hielo en francés).