«Está bien poder abrir el interior del local, pero está todo muy tranquilo»
A CORUÑA
El buen tiempo impuso las terrazas y limitó la reapertura parcial de muchos negocios
26 may 2020 . Actualizado a las 09:43 h.La hostelería dio un paso más en la recuperación de su actividad habitual con la reapertura de una parte del interior de los locales, zona que se suma a las terrazas, pero que todavía es insuficiente para la rentabilidad de estos negocios.
Desde ayer los restaurantes y cafeterías pueden poner a disposición de la clientela hasta el 40 % del aforo en el interior de los locales, una circunstancia bien recibida por un sector que es consciente de la necesidad de seguir avanzando en los permisos de capacidad pero también de que el nivel de consumo será bajo durante una época.
«Está bien poder abrir el interior del local, pero el problema es que está todo muy tranquilo», explica Javier Corrochano, dueño del restaurante Fire Capitano, en Matogrande. «No hay gente trabajando, los hoteles están cerrados y las familias con niños ya ni vienen porque al niño no lo pueden controlar para que mantenga la distancia», apunta Javier, quien cree que con la posibilidad de servir también dentro hay un poco más de «optimismo». Eso sí, cuenta con que la «normalidad» no vuelva hasta el verano, y ahora el objetivo es «no perder dinero», aunque reciben bastantes consultas sobre horarios o reservas.
A pesar de las limitaciones menos restrictivas que hay para abrir, todavía fueron muchos los negocios que permanecían cerrados a la espera de mejores condiciones o por estar ultimando el regreso. Así, una imagen muy repetida ayer fue la de cafeterías prácticamente vacías en el interior, mientras que las terrazas estaban ocupadas en su mayoría como consecuencia de la jornada de sol y buena temperatura.
Para algunos negocios ayer fue el día de regreso a la actividad completa, como en el caso de El Club Ambigú Galicia Gaiteira. «Se hace raro, al tener que regirte por unas normas estás desubicada», explica Vanesa Docampo sobre las limitaciones en cuanto al aforo permitido dentro y fuera y también a las cuestiones de higiene y protección.
La reapertura con importantes restricciones es una situación que provoca «nervios» porque esta circunstancia se suma a que «la hostelería ya estaba muy fastidiada», asegura la responsable de este negocio en la calle Gaiteira en el que solo pudo recuperar a una de las empleadas por el momento. Cree que en caso de que se produzca un rebrote «no habrá nada que hacer».
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