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La junta de tratamiento de la cárcel de Topas vuelve a negar el permiso de salida de Basterra
GALICIA
La negativa se produce cuando está pendiente la resolución de un recurso judicial presentado por la Fiscalía, que se opone al beneficio penitenciario al asesino de Asunta
16 abr 2026 . Actualizado a las 18:43 h.La junta de tratamiento del centro penitenciario de Topas, en Salamanca, ha vuelto a decir que no a la concesión del primer permiso de salida a Alfonso Basterra, condenado a 18 años de prisión por el asesinato de su hija, Asunta, de 12 años y de origen chino, cuyo cadáver apareció en una cuneta de Teo, cerca de Santiago, sobre la una de la madrugada del 21 de septiembre del 2013. La negativa del órgano técnico de la cárcel salmantina se materializó tras una nueva reunión en la que se volvió a analizar la situación penitenciaria de Basterra, que fue condenado junto a su exmujer Rosario Porto por el crimen. Porto se suicidó en su celda de la cárcel de Brieva (Ávila) en septiembre del 2020. El caso Asunta conmocionó a la sociedad española y alcanzó un gran eco mediático.
En la reunión de la junta de la prisión participaron los integrantes del equipo directivo y los profesionales del equipo de tratamiento, que valoraron distintos criterios técnicos sobre la idoneidad de autorizar la primera salida al recluso, según informa La Gaceta de Salamanca, que cita fuentes de la cárcel. La solicitud de primera salida de Basterra ya había pasado por este órgano hace aproximadamente dos meses, cuando se emitió un primer informe negativo.
Esta nueva negativa se produce en un momento clave porque el primer permiso de Basterra está ahora pendiente de una decisión judicial, ya que el juez de vigilancia penitenciaria había autorizado su salida, pero la Fiscalía se opuso y presentó un recurso, que está pendiente de resolución por parte de la Audiencia Provincial de Salamanca.
La Fiscalía de Salamanca sostiene que no existe una evolución suficiente por parte del preso y subraya aspectos como la gravedad del delito, la fase de cumplimiento de la condena (con las tres cuartas partes previstas para marzo del 2027) y, especialmente, el hecho de que Basterra no asume su responsabilidad en el caso y continúa negando los hechos por los que fue condenado por la Audiencia de A Coruña, en una sentencia que fue avalada por dos órganos judiciales más, como el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia y el Tribunal Supremo.
Frente a esa postura, la defensa de Basterra había alegado una serie de circunstancias favorables, entre ellas la existencia de una vivienda en un municipio de Madrid, una oferta laboral formalizada, estabilidad en el entorno social del recluso y recursos económicos propios. Además, aportó como elemento de evolución su participación en el Programa de Intervención en Conductas Violentas desarrollado en Topas, acreditado mediante un diploma, dentro de un planteamiento orientado a demostrar su progresión en el tratamiento penitenciario.
Actualmente, Basterra cumple condena en segundo grado y acumula cerca de 13 años de prisión de los 18 a los que fue condenado, manteniendo, según fuentes penitenciarias, un comportamiento «extraordinario» y sin incidencias disciplinarias en el módulo 12 del centro penitenciario. La votación de la junta de tratamiento fue muy reñida y se resolvió por un solo voto de diferencia.