Las condiciones económicas de la concesionaria podrían dejar los locales vacíos
02 sep 2016 . Actualizado a las 07:45 h.La estrella Michelin que se iba a sumar al Parrote todavía no está confirmada. El gran local construido en la nueva superficie lo iba a ocupar el Silabario, entre otros, pero el proyecto, pensado inicialmente para abrir sus puertas el pasado 3 de agosto, se pospuso ya este verano con la perspectiva de abrir en el 2017.
Entonces se explicó que se trataba de un problema de diseño del edificio relacionado con la salida de humos, que obligaba a parar la obra para plantear soluciones. Los trabajos ya habían comenzado y el espacio se encuentra vallado con rótulos del conocido restaurante, aunque allí ya no se trabaja.
La intención expresada por los gestores del conjunto era la de retomar los trabajos este mismo mes. El espacio lo gestiona el grupo Dux, que además de llevar allí al Silabario, que ocuparía unos 550 metros cuadrados, abriría un local propio de cerca de 400 metros.
Un concesión compleja
Los locales fueron construidos en suelo público y son públicos, aunque los explota en concesión Copasa, la compañía que construyó el aparcamiento.
En las últimas semanas esa empresa entabló contactos con otros hosteleros ofreciéndoles los mismos espacios que teóricamente iba a ocupar el Silabario.
Desde la constructora no ofrecen detalles sobre cómo está el contrato. Sin embargo, fuentes de la empresa aclaran que existe un precontrato y que el acuerdo definitivo todavía no se ha cerrado y que están a la espera de que los empresarios que promueven la llegada del Silabario concreten sus intenciones.
El suelo que ocupan los locales es de titularidad portuaria, y lo gestiona Copasa porque en su día se decidió, como parte del acuerdo para construir túneles, aparcamiento y urbanizar la zona, que esos trabajos se hicieran con fondos privados a cambio de que la empresa correspondiente pudiera explotar el párking y los establecimientos. Copasa invirtió 20 millones en las obras y el alquiler de los locales forma parte de su plan de negocio.
Desde el Silabario esperan que el proyecto pueda seguir su curso, aunque el restaurante no lleva ningún aspecto de esa gestión empresarial. Su papel es únicamente gastronómico.
Desde el grupo Dux, su gerente, Luis Diz, indica que la situación, en lo esencial, no ha cambiado, y confía en que las cosas se vayan encarrilando para poder seguir adelante con el proyecto cuanto antes.
Por el momento no hay fechas fijas para que se retomen las actuaciones en el Parrote. Además de solucionar el problema de la salida de humos de las cocinas, también se tendrá que cerrar de forma definitiva el acuerdo entre la compañía hostelera y la constructora, un contrato que seguramente no será barato y que lastra la viabilidad económica de un proyecto que puede caerse.