«El ser humano y la medicina irán siempre por detrás de las bacterias»

r. domínguez A CORUÑA / LA VOZ

CARBALLO

MARCOS MÍGUEZ

Experto en enfermedades infecciosas, advierte del riesgo de que el mal uso de los antibióticos «llegue a dejarnos sin armas terapéuticas»

08 ene 2018 . Actualizado a las 08:13 h.

Por sus conocimientos sobre las resistencias a los antibióticos, Efrén Sánchez Vidal, médico adjunto de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del servicio de Medicina Interna del Chuac, centro de referencia para la Costa da Morte, participa en numerosos cursos, como el organizado en el policlínico HM Matogrande por la doctora Inés Prieto López, internista del Hospital Modelo, sobre nuevas alternativas terapéuticas en las infecciones complicadas.

-¿Hasta qué punto son un problema las resistencias a los antibióticos?

-Es un problema creciente, generalizado y de preocupación mundial. Todas las organizaciones internacionales de la salud, desde la OMS a la Agencia Europea del Medicamento, desarrollan planes para prevenir las resistencias. Es muy importante porque las bacterias multirresistentes causan 25.000 muertes cada año solo en Europa.

-¿La culpa es toda del mal uso de los antibióticos?

-El principal mecanismo de aparición de resistencias de las bacterias a los antibióticos es adquirido y en él influye el uso reiterado de antibioterapia que en ocasiones no se adecúa a las guías de recomendación clínica.

-¿Tan mal los utilizamos?

-Se estima que en el medio extra hospitalario, el 10 % de los pacientes que toman antibiótico no reciben el adecuado, otro 20 % no tendrían que recibirlo, y otro 10 % no se le da el ideal, efectivo pero no ideal.

-Es decir, en casi la mitad de los casos está mal indicado.

-Sí. Y además un 25 % se toma por autoconsumo, no lo prescribe el médico. El microorganismo es listo y se adapta, y que cuando realmente lo necesitamos, no nos hace efecto.

-De ahí la necesidad de nuevos fármacos.

-Y de su buen uso. Con la aparición de microorganismos multirresistentes se han desarrollado nuevos antibióticos para combatir estas infecciones, pero para el uso correcto de estos nuevos fármacos es importante la formación de los profesionales, de ahí el curso de la doctora Prieto. Si no se utilizan adecuadamente, vuelven a crearse resistencias y nos ponemos en el escenario de no tener armas terapéuticas en un momento determinado. Esto ya está pasando aquí.

-¿Ya?

-Sí, en el medio hospitalario ya hay microorganismos tan resistentes que prácticamente no hay antibiótico efectivo contra ellos.

-Es decir, ¿el problema se reduce a determinadas áreas?

-No exactamente. Es un problema de la práctica clínica diaria, pero sobre todo da muchos quebraderos en áreas quirúrgicas o de cuidados intensivos y reanimación postoperatoria. Hace que esas infecciones sean más complejas y la recuperación mucho más tardía. Una persona puede venir al hospital por un infarto de miocardio, infectarse con una bacteria multirresistentes y morirse de la infección y no del infarto.

-Se ha dicho que a la industria no le resulta rentable investigar más sobre antibióticos.

-La industria está preocupada por el tema y la aparición de nuevas moléculas lo corrobora. Y sí son rentables, porque estos tratamientos son costosos, unos 100 euros por paciente y día. Hace ya un montón de tiempo de esta alerta y es una rueda que va a seguir, porque el mecanismo va a continuar evolucionando. Siempre iremos por detrás. El ser humano, la ciencia y la medicina irán siempre por detrás de las bacterias.

-¿Son suficientes los nuevos antibióticos?

-Familias de nuevos antibióticos no hay, lo que existe es el desarrollo de familias ya conocidas. Hemos recuperado antibióticos antiguos, de los años 60, como la colistina, para combatir estas bacterias multirresistentes. El problema es su alta toxicidad, razón por la que se habían dejado de utilizar. Pero tenemos que recurrir a ellos. Su uso supone mayor estancia de los pacientes, coste hospitalario y de personal.

«Los micro- organismos más resistentes viven en los hospitales»

Las advertencias acerca de no acudir al hospital si no es realmente necesario tienen también una base microbiológica. «Sí, los microorganismos más resistentes viven en los hospitales, producen infecciones nosocomiales, cursan con epidemias y a veces se hacen endémicas. De hecho, yo no veo pacientes en mi planta, me dedico a ver por todo el hospital infecciones adquiridas durante el ingreso», explica.

-¿Cómo va en esto el Chuac?

-Yo resaltaría el conocimiento de la epidemiología de nuestro medio en el hospital. Sabemos lo que tenemos y el uso controlado de la antibioterapia con microbiología y farmacia, y el apoyo de la dirección, abre una puerta de esperanza para atajar el problema de las infecciones. Ese buen uso sale de la preparación de los profesionales y aquí realmente se hace. Vemos a esos pacientes y les indicamos el mejor tratamiento en la dosis correcta, que se modifica según los resultados de microbiología.

-¿Con qué herramientas cuentan para combatirlos?

-Los últimos fármacos están aprobados por la administración americana y por la Agencia Europea del Medicamento desde hace seis años, pero su uso autorizado en la práctica clínica lleva menos de dos años. Han supuesto un avance importante. Son para uso hospitalario.

-Ante este panorama, ¿cuál es su recomendación?

-Primero decir que a los médicos del hospital nos preocupa tener armas terapéuticas. Y para ello la población ha de saber que no debe automedicarse, sobre todo en infecciones respiratorias. La mayoría no son bacterianas, sino víricas y los antibióticos no valen de nada. Solo deben tomarse si los prescribe el médico, y hay que hacerlo en la dosis y el tiempo indicado y correcto.

En el Chuac desde 1999

En el Chuac desde 1999. Efrén Sánchez Vidal (Minglanilla-Cuenca, 1964), llegó al Chuac tras licenciarse en Santiago para especializarse en Medicina Interna y ya no se fue. Lleva 18 años en el hospital.