La dirección del PP coruñés apoya la moción de censura de Santa Comba

GALICIA

26 feb 2008 . Actualizado a las 13:32 h.

Las calles de Santa Comba eran un desierto ayer a mediodía y el pabellón multiusos, un hervidero. Allí se consumaba la primera moción de censura en Galicia desde las elecciones municipales del 27 de mayo. El socialista José Antonio Ucha Velo fue desbancado de la alcaldía por el independiente Miguel Pérez, gracias a los votos del Partido Popular. La acción tuvo el consentimiento de la dirección de esa fuerza política, según confirmó a este periódico su presidente provincial, Juan Juncal.

Pero fue una victoria pírrica. El PP tiene ocho de los 17 ediles. Su portavoz, María José Ares, rechazó la moción -Juncal reconoció que este hecho «no parece normal»-. El grupo del nuevo alcalde, Independientes por Santa Comba (IXS), tiene cuatro concejales. Dos de ellos rechazaron la moción. «Este é un alcalde que nace bastardo», clamaba en el pleno el aún regidor Ucha Velo.

En consonancia con la convulsa situación política del municipio, el pleno de ayer fue agitado. Unas 700 personas -hay 10.500 censados- desbordaron el multiusos. Jaleaban cada intervención de Ucha y abucheaban las de Miguel Pérez. «¡Mercenarios!», se escuchó en varios momentos. Pérez mantenía la compostura.

La corporación de Santa Comba arrastraba meses agitados. Fue la última en constituirse de la provincia y la primera en salirse de la normalidad. El PSOE, con dos concejales, lideró durante siete meses un gobierno que nació herido de muerte por un pacto con los independientes del actual alcalde y con Terras de Xallas (TEXA).

José Toja (PP) había estado en la alcaldía 16 años. En mayo, las urnas lo relevaron. Toja lideró la oposición hasta enero, cuando dimitió. Eso allanó el camino a un nuevo pacto entre los independientes y los populares. Un acuerdo que Pérez intentó explicar ayer como «un trago amargo», cosa que enfureció a los vecinos. Ellos mismos acabaron sacando a hombros al ya ex alcalde Ucha mientras coreaban su nombre.

Los censores -PP e IXS- argumentaron su moción en la inestable situación del gobierno municipal y en que no fue capaz de sacar adelante sus grandes proyectos, el Plan de Obras y Servicios o los presupuestos.

El líder del PSOE apeló repetidamente a su moral y a su palabra, mientras cargaba contra los que suscribieron la moción. De ellos, Ucha llegó a asegurar que «deberían estar entre reixas» porque «repartían dietas a destro e sinistro» cuando estaban en el gobierno. Insistió en que todos los nuevos ediles que formarán el grupo de gobierno «estades aí para chupar».

La tensión no remitió en ningún momento del pleno. El nuevo alcalde de Santa Comba asumió su cargo mientras la gran mayoría del público se levantaba y abandonaba el salón a gritos. «Prometo por mi conciencia y honor...», decía Miguel Pérez. «¡Judas, traidor!», se escuchaba entre el público. La presidenta de la mesa, la popular María José Ares, pedía a la policía que interviniese. Minutos después, el alcalde, Miguel Pérez, tendría que marcharse escoltado por la Guardia Civil.