Navidades «ferrolanas» lejos de As Pías. Hace solo tres días, en estas mismas página, les contábamos cómo pasan las Navidades los extranjeros que viven en Ferrolterra. Y escarbando en el asunto, nos ha entrado la curiosidad. ¿Tendrán la misma morriña que ellos los ferrolanos que pasan las fiestas en el extranjero? Para dar respuesta a esta pregunta, nos hemos puesto en contacto con cuatro paisanos que viven lejos de Ferrol desde hace ya tiempo. Y esto ha sido lo que nos han contado.
De cartón piedra. Desde la isla de Taiwán , el ferrolano Miguel Salas , profesor de lengua y literatura española en la Universidad de Providence, nos cuenta que allí la Navidad es de «cartón piedra», como «todas las fiestas occidentales». «En fin de año hay unos fuegos artificiales muy sonados en el Taipei 101 , uno de los edificios más altos del mundo, que se llena de gente, pero en realidad la fiesta más importante aquí es el año nuevo chino, que se celebra en familia». Miguel pasó el día de Navidad con varios amigos, sus familias y algunos alumnos, «una buena mezcla de españoles, taiwaneses y latinoamericanos». «Nos fuimos todos juntos a un restaurante y coincidimos con una boda, una cosa bastante normal aquí, ya que tanto en Japón, como en China y Taiwán, Nochebuena y Navidad son fiestas románticas para pasar con la pareja», explica Miguel desde la otra punta del mundo. El profesor asegura que estos días echa de menos a sus amigos y a su familia, aunque exactamente igual que el resto del año. Además, se ahorra las prisas de los regalos. «Soy muy malo haciéndolos y no suelo acertar», asegura Salas.
Desde las Antípodas. Nuestra siguiente protagonista se llama Ana Puga y lleva viviendo en Australia dos años. Su novio es de allí y cuenta que decidieron marcharse por cambiar de aires. Ana nos cuenta que Nochebuena y Navidad fueron muy familiares (las pasó con sus suegros) y que esta vez cocinó ella, mientras que mañana piensa despedir el 2009 en Mollymook , en la playa, con su neverita y sus cervezas. «Aquí no tengo la sensación de que es Navidad; supongo que es porque la asocio con el frío y aquí estoy en plenas vacaciones y a 35 grados de temperatura», explica esta traductora freelance. En cualquier caso, piensa que es «estupendo» y mucho más «relajante» poder celebrar estas fiestas en la playa. «Lo único que echo de menos es la familia y los amigos», asegura Ana. Estas serán las últimas Navidades de Ana en Australia, porque tiene previsto regresar pronto a Ferrol.
En el Pacífico. Y de Australia saltamos a Filipinas, donde recaló Paula Camba hace unos meses tras pasar varios años en Dubai y la India . Esta ferrolana vive en las islas junto a su novio Dave , de nacionalidad luxemburguesa, y los dos trabajan juntos en el mismo hotel. «Aquí aún se nota mucho la herencia que dejaron los españoles cuando colonizaron las islas y tal vez por eso sus Navidades no son muy diferentes a las nuestras», explica Camba a miles de kilómetros de distancia. «De hecho -apunta- el plato típico de Nochebuena es el jamón de bola , un plato que conserva su nombre español y que es jamón asado acompañado de piña». Paula pasó el 25 de diciembre con unos amigos navegando en barco, algo muy típico allí, porque «todo está lleno de mini-islas paradisíacas». Y en Nochevieja no tendrá demasiado tiempo para celebraciones. «En mi hotel va a haber tres cenas de gala con más de dos mil invitados, así que no pararemos de trabajar», explica Paula.
A Europa. Y ya para terminar, nos acercamos a Europa y les dejamos con Susana Pallas . Esta ferrolana se marchó a Suiza hace veinte años, después se casó y, aunque tiempo más tarde se divorció, al final decidió quedarse porque sus dos hijos nacieron allí, y además, tiene un buen trabajo. Susana nos cuentan que las Navidades suizas no se diferencian mucho de las gallegas, aunque allí en vez de turrón se toma el panettone italiano. «Las únicas especialidades navideñas suizas son un pan de especies y unas galletas variadas», explica. Y si hay que hablar de morriña, les salen dos palabras: familia y mar.