La escasez de capturas en las Rías Altas marcó el arranque de la campaña
05 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Media hora después de levantarse oficialmente la veda del pulpo -las seis de la mañana-, el O Mariñeiro Dous abandonaba el puerto de Muros cargado de nasas. La de Diego Vázquez es una de las 1.404 embarcaciones gallegas autorizadas a pescar pulpo, pero que no tenía permitido emplear ese aparejo desde el 27 de mayo. En el caso de O Mariñeiro Dous, el paro ha durado más. Dejó de largar las nasas 25 días antes de que arrancase la veda. ¿Por qué? «Porque non había polbo e a pesquería non era rendible». Así que Diego Vázquez y su tripulación de tres hombres amarraron y se fueron al paro.
Ayer volvieron al trabajo, pero con muy poco optimismo. A la una y media de la tarde estaban lanzando la segunda remesa de aparejos: «Non sei, igual probamos hoxe a virar, pero non creo. Total, xa sei con que nos imos atopar». Finalmente, no lo hicieron; no levantaron ninguna nasa, pero Diego Vázquez ya se veía capaz de adelantar el resultado: «Non vai haber nada. Os dous primeiros días, como moito esta semana, collerase algo; despois non seremos capaces nin de coller o tope», augura el marinero muradano.
Escasez
Eso que adelanta Diego Vázquez lo comprobaron ayer los naseiros de A Mariña. Escasean las capturas de pulpo. Tanto, que tras doce horas en el mar la mayoría no consiguió más que uno o dos pulpos por cada 50 o 60 nasas. Basilio Otero, patrón mayor de Burela, comentaba ayer que uno de sus colegas había tenido la gran suerte de regresar a tierra con 15 ejemplares de buen tamaño, de casi dos kilos. Pero esta sequía no les coge por sorpresa. En el norte de Galicia no cuentan con vivir del cefalópodo hasta que pase el verano. De sobra saben que el pulpo en verano prefiere el sur.
En la Costa da Morte el arranque fue flojo: en Malpica solo se subastaron 26 kilos (de 5,70 a 7,60) y en Fisterra, 140 (de 5 a 7,20). En Ribeira se quejaban de que se descargó menos que en otras aperturas de veda... No hay balances optimistas del que ha sido el primer día de campaña hasta llegar a O Grove, donde no se quejaron ni de la cantidad, ni de la calidad. De precios tampoco andan mal. Se subastaron 700 kilos, que se pagaron entre 4,5 y 7 euros; seis de media, superior a la que había antes de la veda.
Satisfacción
En Bueu, la mayoría de las 70 embarcaciones que salieron a por el Polbo de Rías -como comercializan su pulpo- lograron el tope (30 kilos por persona y otros tantos por barco). Entre todos sumaron cerca de 5.000 kilos y se pagó entre 6,45 y 7,50 euros. Precios similares a los de Cangas, donde en la subasta (que es telefónica y previa) se ofrecieron 6,60 euros para el pulpo de menos de dos kilos y 7,70 para el de más de dos.
El balance fue satisfactorio, pero como dice Xosé Manuel Rosas, el patrón mayor de Bueu, «o primeiro día non dá unha perspectiva da campaña, é sempre un día atípico».