Las grandes cadenas controlan ya el 35% de todo el mercado al ceder cuota de venta las tiendas minoristas
18 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El sector textil gallego destruyó 4.421 puestos de trabajo solo en los dos últimos años, desde el estallido de la crisis. Es el 25% de todo el recorte de empleo de Galicia. Tras los 1.648 que cayeron en el 2008, cuando la recesión se hizo evidente en el tejido productivo de la comunidad, las empresas de confección decidieron desprenderse de otros 2.773 en el 2009, un curso marcado por los 35 expedientes de regulación de empleo (ERE) presentados por las firmas del sector y un intenso bajón en la producción y las ventas. Así consta en un estudio elaborado por la Asociación Textil de Galicia (Atexga), la patronal que agrupa a 40 de las grandes empresas del sector en Galicia.
Después de un primer año de la crisis donde los productores empezaron a notar el descenso de la facturación, pero no dejaron de fabricar (en el 2008 el descenso en la producción fue apenas del 1%), el pasado ejercicio el recorte en el volumen de prendas fue diez veces superior.
Con una caída de ventas que el sector cifra en un 20%, la crisis solo ha traído una consecuencia positiva al sector textil gallego: el afianzamiento de su balanza comercial. Porque, pese a que en los últimos años la industria de la confección de la comunidad siempre ha vendido más productos en el exterior que los que ha importado para cubrir su demanda interna, esa tendencia se ha marcado más durante la crisis. Precisamente porque hoy se consume menos en Galicia, las importaciones se han reducido un 10%, hasta los 1.586 millones de euros, mientras que las exportaciones siguen creciendo, por la pujanza de los mercados emergentes. Antes de la crisis las empresas gallegas exportaban un 25% más de lo que compraban. Hoy esa cifra se ha incrementado hasta el 30%.
Porque, pese a las malas cifras de producción y empleo, el textil gallego evoluciona mejor que el conjunto del sector español. Así, a finales del 2009 las empresas de la comunidad sustentaban el 12,2% del volumen total de empleo generado por el sector en todo el país, un punto más que antes de desatarse la crisis. Mientras Galicia destruyó 2.800 empleos el año pasado, esa misma cifra se eleva a 24.600 en toda España. Lo mismo sucede con la producción, que se desploma un 18% en el conjunto del país, por lo que el peso de las empresas gallegas ya equivale al 17,1% de todo el sector.
En cuanto a los canales de venta, las cadenas siguen ganando cuota de mercado a costa de las tiendas tradicionales. En un momento de contracción del consumo, «su tradicional política de precios ajustados y la creación de nuevas línea o formatos más económicos» les ha permitido arañar tres puntos en el mercado, según un estudio de TNS. Las Zara, Mango o Springfield venden hoy el 35,3% de todas las prendas que se compran en España, destacando el fuerte despegue de Primark, que ya es la tercera en importancia en todo el país. Mientras las grandes enseñas copan el mercado, las tiendas multimarca caen en la misma proporción, hasta situarse en el 30,4% de la facturación total por la venta de prendas. Su declive es evidente si se compara con los datos del año 1985, cuando representaban un 66% del total de ventas.