El buen tiempo y la ausencia de mixomatosis generalizada hacen prever un excelente año de conejos
17 oct 2009 . Actualizado a las 02:21 h.| Un año más la caza menor vuelve a inaugurar de forma simbólica la temporada cinegética, si bien los cazadores gallegos llevan buena parte del año con batidas salpicadas de corzo o jabalí. Pero el conejo y la perdiz arrastran a la mayor parte de esas cincuenta mil licencias, una cifra que se resiste a bajar, aunque el relevo generacional se está complicando, ya que solo el 8% de los cazadores tienen menos de 29 años, mientras que los mayores de 65 suponen el 14%.
Tanto desde la Consellería do Medio Rural como desde la Federación Galega de Caza ya se habla del 2008 como el punto de inflexión en la caza gallega, el cambio de tendencia de una curva que acumulaba años de descenso en picado y que ahora ha conseguido girar la trayectoria para dibujar una línea ascendente.
Repunte de conejo y perdiz
Así esperan comprobarlo los cazadores gallegos, con los que se alían las previsiones del tiempo para la jornada inaugural del domingo. En eso también han cambiado las tornas, porque en los últimos años la lluvia siempre hacía acto de presencia.
Pero la mejor noticia para los aficionados de la caza menor es el presumible repunte en conejo y perdiz. En el caso de mamífero, ha vivido un año de extraordinaria salud después de que su enfermedad más temida, la mixomatosis, ha tenido focos muy pequeños y controlados. Los cazadores de O Salnés, especialmente en la zona de Valga, Portas y Caldas, podrán comprobar la multiplicación de conejos en los tecores de la comarca, donde, según el presidente de la Federación Gallega de Caza, «traballouse moi ben para agora recoller os froitos». También en la sierra de O Suido, en puntos como Covelo, A Cañiza y Fornelos, se puede correr la misma suerte. «Fixéronse pequenas soltas con coellos de monte puro, non híbrido, como se fixera fai anos», añade el presidente de la federación. Así, para repoblar se crían los conejos en grandes cercados que luego son liberados cuando cumplen entre cuatro y seis meses. En lo que respecta a la perdiz, Ourense y especialmente Lugo serán las provincias más afortunadas para notar el incremento de la variedad roja.
No solo la escasa incidencia de enfermedades ha espoleado la reproducción de conejos y perdices, sino la bonanza meteorológica del verano, que se prolonga ahora en pleno mes de octubre.
«O tempo axudou moito porque ven un outono con pouca auga, quizais para empezar a cazar convén algo máis de frío pero aos animais venlles moi ben», añade Gómez Cortón, para quien el principal responsable del renacimiento en Galicia «son as persoas que traballaron ao servizo da natureza, os que coidaron os tecores... agora comezamos a recoller os froitos», concluye el presidente de la Federación Gallega, quien recuerda que, no de forma casual, la caza mueve en Galicia alrededor de 95 millones de euros al año.
Los síntomas de recuperación que se palpan en conejo y perdiz son más evidentes en la codorniz, cuya presencia para la temporada cinegética no ha pasado de ser testimonial. Como ave migratoria, la codorniz que se ve en Galicia anda ahora por otras latitudes, como Marruecos. La zona de la desaparecida laguna de Antela, en la comarca de A Limia, es el área de España en que más ha crecido la densidad de codorniz según datos recogidos a finales de agosto y principios de septiembre. Así lo demuestran las capturas en los municipios de Rairiz de Veiga, Vilar de Santos, Sandiás, Vilar de Barrio, Sarreaus, Xinzo, Trasmiras, Porqueira y Xunqueira de Ambía.