24 mar 2002
La paz reina en el domingo de Ramos
FRANCISCO ESPIÑEIRA CRÓNICA Palmas y laureles dieron color al rito religioso La Ciudad Vieja fue un vergel ayer por la mañana. El soberbio y silencioso gris de las piedras más vetustas de A Coruña se salpicó de bullicio y color en la tradicional celebración del domingo de Ramos. Y por la tarde, fueron muchos los que combinaron la pasión del fútbol con la procesión del Ecce Homo.