El Ejecutivo prepara una normativa específica para favorecer la igualdad entre hombres y mujeres El Ejecutivo gallego modificará la Lei de Drogas para controlar el consumo de alcohol y estupefacientes entre los jóvenes. La reforma incluirá la reducción de horarios en locales nocturnos y la limitación de la publicidad, venta y consumo de tabaco y bebidas alcohólicas. La Xunta de Galicia se propone penalizar a los infractores con servicios a la comunidad. Esta reforma es uno de los proyectos que el Gobierno gallego ha ultimado en el retiro de Sobrado dos Monxes, que concluyó ayer.
24 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El encierro del Gobierno en el Mosteiro de Sobrado se saldó con un paquete de iniciativas legislativas con las que la Xunta pretende reforzar las políticas en materia social frente al peso predominante que hasta esta legislatura recaía en los proyectos de obras públicas. Esa atención preferente a las necesidades que afectan más de cerca al ciudadano tendrá reflejo en dos ámbitos que concentran una fuerte preocupación social, como el consumo abusivo de alcohol y drogas entre los jóvenes y la desigualdad entre hombres y mujeres. El Ejecutivo reformará la Lei de Galicia sobre Drogas -aprobada en 1996- para fortalecer las medidas de prevención. La normativa autonómica antibotellón obligará a los servicios sanitarios a informar a los padres cuando presten asistencia a un menor por una situación aguda derivada del consumo de bebidas alcohólicas o drogas. El borrador estudiado en el retiro prevé también un refuerzo de las medidas de control e inspección sobre la publicidad, promoción, venta y consumo de alcohol y tabaco. Fraga avanzó que la Xunta tratará de recortar los horarios de los locales nocturnos, para lo que apeló a la colaboración de la sociedad y, en especial, de los propios jóvenes. El presidente refirió la preocupación del Gobierno por la incidencia del abuso de drogas «nos centros de menores protexidos». En cuanto a las medidas tendentes a erradicar las diferencias de género, el proyecto de la Lei de Igualdade que será rimitido al Parlamento en esta legislatura persigue erradicar el acoso sexual y moral. El borrador define como acoso cualquier acción u omisión relacionada con el género, en especial en situaciones de maternidad.