Barcos de Laxe y Muxía se refugian en el puerto camariñán

Dos mil kilómetros para llegar al paraíso

EN PRIMERA PERSONA | Escribe la alemana Dorothea Benze:  «(...) Las amistades que haces aquí son para toda la vida. No quiero estar sin mis amigas gallegas: aventureras, valientes, generosas, con buen humor y ánimo. Nos encontramos con frecuencia en un grupo famoso que se llama Café a las 10. Con ellas descubrí lugares inolvidables en el territorio gallego (...)».