El director de «Sirât» tiene un estilo peculiar y una forma también única de entender la moda. Una manera de llevar a la alfombra roja su creatividad
10 mar 2026 . Actualizado a las 15:07 h.Existe vida más allá del esmoquin y la pajarita. La alfombra roja es un lienzo en blanco para crear una personalidad propia. Los artistas la aprovechan: los que empiezan para hacerse notar, otros simplemente cumplen con la etiqueta. Para Oliver Laxe las presentaciones, premios y eventos de promoción de Sirât se convirtieron en una oportunidad para seguir construyendo su personaje.
El cineasta gallego, que pronto pasará por la gala de los Óscar para ver si consigue el premio a la mejor película de habla no inglesa o el de mejor sonido, o ambos, lleva meses de promoción con Sîrat. Sus trajes poco tienen que ver con lo convencional: patrones anchos, de inspiración japonesa, con tejidos que juegan con las texturas y los estampados. La firma de sastrería española Mansolutely es una de sus marcas de confianza. Para los Goya llevó un traje a medida de terciopelo burdeos de algodón. «Siguiendo las directrices de Oliver, desarrollamos un patrón en el que el hombro de la chaqueta y la cintura del pantalón se ajustan con precisión a su fisonomía», explican en la marca sobre uno de sus últimos looks.
Hay más detalles que dan cuenta de la implicación del cineasta en sus trajes: «La solapa de la chaqueta estaba decorada con un bordado de una salamandra, motivo que alude a un animal emblemático en el imaginario de Oliver y representativo de su entorno vital en Galicia».
La firma de sastrería fue también la responsable de otros estilismos, como el de la alfombra roja de los Globos de Oro. En la lista de trajes hay otros nombres como la gallega Adolfo Domínguez. Nada queda al azar, todo forma parte de un todo en el universo rave de Laxe.