Trece días después, los servicios de extinción siguen apagando conatos de incendio en 1.850 hectáreas arrasadas en la Serra da Groba. Si no se limpia el monte, volverán las inundaciones
Rosa Quintana denuncia que las personas que prenden fuego en el monte generan peligro «muy cerca de los pueblos y causando graves riesgos a personas y viviendas»