En su escrito, sostiene que los hechos constituyen dos delitos de asesinato consumado, uno de asesinato en grado de tentativa y otro de robo con violencia e intimidación y uso de instrumento peligroso
La de Teo de Rosario Porto y la de los asesinatos de Aranga se venden, a la del crimen de Xermade regresó la única superviviente y el piso coruñés en el que mataron a los mellizos está vacío