Además de Shakespeare, muchos escritores, entre ellos Valle Inclán, usaron el cannabis para inspirarse «Me produce una exaltación de la fantasía que me permite comprender muchas cosas. El Karma, por ejemplo». Quien pronunció estas palabras no era un hippi sesentero víctima del misticismo oriental, sino el genial Valle Inclán, que en una entrevista reconocía que consumía hachís en píldoras. El escritor gallego acompaña de esta forma a Shakespeare, Baudelaire, Rimbaud, Jünger y otros muchos autores que a lo largo de la historia buscaron inspiración en diferentes variedades del cannabis.