La pérdida de agua en los reactores, el aumento de la temperatura en las piscinas de combustible usado y los daños en las vasijas de los reactores son las principales preocupaciones en relación a la central nuclear nipona
La cifra de muertos por el desastre se eleva hasta 7.000. Mientras, el Gobierno resta importancia a los niveles de radiación en la planta nuclear afectada.