Raxoi necesitará pruebas para cobrar por daños en protestas

santiago / la voz

SANTIAGO

El Ayuntamiento tuvo que retirar una demanda para no salir malparado

23 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El Ayuntamiento le tiene pánico a las manifestaciones en las que se presume la existencia de graves perturbaciones del tráfico y de la vida de la ciudad. Ocurre, por ejemplo, con las tractoradas. Este tipo de movilizaciones son sinónimo de colapsos circulatorios en la capital gallega.

Pero es que además de los perjuicios para el normal desarrollo de la vida ciudadana, encima hay que pagar los daños que se derivan de las medidas de protesta. Lo lógico es pensar que los responsables son los promotores de los actos movilizadores, los sindicatos que organizan las tractoradas, pero suponerlo es aventurado.

Durante la tractorada de julio del 2009 hubo momentos en los que se produjeron actos vandálicos en la ciudad, que ocasionaron daños en el patrimonio público. Una vez finalizadas las jornadas de protesta, y con un informe de sus consecuencias en la mano, el Ayuntamiento presentó una demanda ante el juzgado de primera instancia número 5 de Santiago contra los sindicatos convocantes, Ganaderos Unidos de Vacuno de Leche, Asociación Profesional Agraria Xóvenes Agricultores, Unións Agrarias-UPA, Asociación Galega de Cooperativas Agrarias y Sindicato Labrego Galego.

El juez tenía delante un informe de la Policía Local, junto con fotografías que mostraban los daños, material de Internet e informaciones periodísticas. Aunque las pruebas parecían evidentes, un sindicato solicitó un informe más clarificador y concreto. Todo hacía indicar que sin pruebas más taxativas el Ayuntamiento iba a perder el pleito.

Desestimación

Antes de que se produjese una resolución de ese tipo, y tras unas negociaciones previas entre las partes que salvaron al Concello de tener que pagar, por encima, los costes del juicio, la Administración local renunció a seguir adelante con la demanda.

Raxoi tendría que abonar 7.200 euros por las costas, además de no recuperar el importe de los daños, que superaban esa cantidad. El juez desestimó, pues, la demanda interpuesta por el Ayuntamiento y absolvió a los sindicatos demandados. Y el Concello, obviamente, no apeló la sentencia ante las instancias superiores.

Pero se quedó con la frustración de tener que hacer frente a los daños causados por una parte radical de los manifestantes. Los sucesos se produjeron, con más intensidad, en una de las jornadas (15 de julio) de la semana que duró la tractorada en Compostela. Los sindicatos lamentaron la acción de unos incontrolados que, según ellos, no tenían que ver con los manifestantes. «Los ganaderos nunca crearon un problema de orden público y violencia», indicaron.

Señales de tráfico y otros elementos diversos del mobiliario urbano sufrieron los efectos de los actos vandálicos.