Kostunica se propone como presidente «recuperar la dignidad nacional»
Su investidura tuvo que retrasarse por discrepancias sobre la legalidad de los diputados socialistas elegidos en Kosovo Yugoslavia comenzó a vivir ayer una nueva era en su atormentada vida política cuando Vojislav Kostunica, apoyado por el Ejército y felicitado por su enemigo Slobodan Milosevic, se aprestó a jurar como el nuevo presidente de Yugoslavia. «Espero que podamos solucionar todos los problemas de nuestra comunidad y que logremos formar una unidad fuerte de Serbia y Montenegro, situar Kosovo bajo una soberanía nuestra mayor y reintegrar a nuestro país en la comunidad internacional», dijo Kostunica. Matizó que eso no se «hará de rodillas, sino con dignidad y defendiendo nuestros intereses y honor nacionales». Es un momento crucial para el país que pone fin a una década de guerra, genocidio y pobreza. Pero la nueva administración democrática del país nació en medio de problemas, que mostraron que la vida política sigue marcada por el reciente pasado.
ENRIQUE MÜLLER. Colpisa Enviado especial