García de la Concha destaca que se piden más normas aunque el habla se empobrece cada vez más La Real Academia Española ha incorporado más de tres mil modificaciones (adiciones, enmiendas y supresiones) desde que se cerró su última edición para darla a la imprenta. Seis representantes de las grandes áreas lingüísticas del español estudian estos términos para su posible aprobación e inclusión en el «Diccionario panhispánico de dudas» que la Academia espera tener terminado a finales del año próximo. Este diccionario será, según el director de la Academia, un complemento permanente del Servicio de Consultas Lingüísticas, al que cada día acuden de todas las partes del mundo más de 200 personas o entidades.
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