Que existe una sensibilidad especial sobre el plagio lo evidencia el revuelo que se ha levantado en el mundo de las letras por las repeticiones entre los discursos de Camilo José Cela en un congreso de México, en 1997, y el que se clausuró ayer en Valladolid. El director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, tildó de «falta de respeto» el hecho de que Cela leyese hasta tres veces un discurso casi idéntico. Según la edición digital de un diario madrileño, que cita una información de Radio Nacional, De la Concha habría hecho ese comentario en el transcurso de una conversación privada. Preguntado sobre la cuestión, el director de la RAE declinó hacer declaraciones en público. El mismo diario asegura que el texto de Cela se remonta a otro discurso, pronunciado en Sevilla en octubre de 1992. Al parecer, los organizadores del congreso ya conocían de antemano el contenido del discurso del premio Nobel gallego. El Nobel dice que no pierde el tiempo Por su parte, Cela señaló ayer en un comunicado que «jamás» se cansará «de insistir en lo obvio: la defensa de la lengua, de todas las lenguas, y en esta circunstancia, la del español». Con estas palabras el escritor salió al paso de las críticas y justifica la reiteración de buena parte de su discurso recordando que el escritor francés André Gide aseguraba «que todo está ya dicho pero, como nadie atiende, hay que repetir todo cada mañana». El autor de La colmena finaliza su breve comunicado explicando que no quiere «perder el tiempo en la mera anécdota, porque para mí la verdad está muy por encima de ella». «El cordobés Séneca nos pide mesura y el belmontino Gracián nos aconseja que seamos breves», dijo Cela en 1992. «El cordobés Séneca nos pide mesura hasta en el sufrimiento y el belmontino Gracián nos aconseja que seamos breves» es de 1997. «El cordobés Séneca nos pide mesura y el belmontino Gracián nos aconseja que seamos breves», pronunció el Nobel este año. En los tres casos, la cita marcó el arranque de los discursos de Cela. Los títulos se limitan a desarrollar una misma idea de forma casi idéntica: Aviso de la defensa del español (1992), Aviso de la defensa de nuestra lengua común (1997) y Aviso de la defensa del español (2001).