Los combates tuvieron lugar cuando las fuerzas malienses cumplían «con sus misiones de garantizar la seguridad durante la estancia del primer ministro»
En su origen este grupo era una secta que seducía a la juventud desocupada del norte del país con un discurso crítico hacia un régimen nigeriano corrupto
Abudakar Muhamad Shekau llegó a declarar que «me gusta matar a quien sea que Dios me pida matar, de la misma forma que me gusta matar a pollos y ovejas»