Este nuevo ataque no podrá llevarse a cabo antes de seis meses o un año, el tiempo para preparar el potencial armamentístico necesario Hace dos semanas fue tan sólo una suposición. Ayer, un alto cargo de Downing Street confirmaba que el primer ministro británico, Tony Blair, y el presidente norteamericano, George Bush, se reunirán en el plazo de seis semanas para ultimar los preparativos de una acción militar contra Irak. La cumbre de Washington será una operación de relaciones públicas de Blair para lograr el apoyo de los británicos y de los países europeos escépticos a que se prolongue «la guerra» contra el terrorismo. En todo caso, medios de comunicación estadounidenses aseguraron ayer que esta ofensiva no podrá llevarse a cabo antes de seis meses o un año, el tiempo necesario para habilitar el potencial armamentístico (bases, soldados bombas...) necesario.
MANUEL ALLENDE Corresponsal