Casi 1.400 autocares de refuerzo
En los meses de julio y agosto la estación de autobuses de Santiago superó la media de setecientos vehículos diarios Un ir y venir de pasajeros con pesadas maletas, mochilas cargadas hasta los topes y algún que otro recuerdo típico de la ciudad. Éste es el ambiente que se respira en la estación de autobuses compostelana. Algunos esperan en la cafetería mientras ojean el periódico y otros prefieren sentarse en los bancos, hasta que el reloj marque la hora de bajar a las dársenas. Pero todos los viajeros llevan el billete que les conducirá a casa o, al contrario, hasta el lugar que han elegido para sus vacaciones. Si se tuviera que definir con una sola palabra el día a día de los autocares santiagueses durante estos meses de verano, la que mejor se ajusta es refuerzo.
RUTH VILLAR