Alexandra Sole se mudó con su pareja y sus cinco hijos a una aldea de A Baixa Limia, y creó el proyecto de acompañamiento Raíces Vivas para quien quisiera seguir sus pasos
El inmueble, construido sobre suelo rústico y sin licencia autonómica, tenía orden de derribo desde el 2005, pero el propietario no lo tiró, a pesar de recibir varias multas