El nuevo Mesón de Beny en Entrimo: un restaurante que eleva con vanguardia la cocina tradicional
OURENSE
Después de pasar por Valladolid, Ourense o Madrid, el hostelero Jesús Fernández se mudó a Entrimo para gestionar su propio proyecto
07 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La vida de Jesús Fernández ha transcurrido entre Valladolid, Ourense y Madrid. Hasta que finalmente —por el momento— se asentó en Entrimo con un proyecto propio que llevaba años intentando sacar adelante. Es el nuevo gerente del clásico Mesón do Beny, en A Terrachá. Se presenta como un granito de arena más de la hostelería del concello de A Baixa Limia pero que ofrece algo diferente, el siguiente paso a un bar: restauración tradicional con toques de vanguardia. Lo consigue con buen producto y una cocina honesta. El nuevo responsable del local nació en Valladolid, pero su familia se mudó a Ourense hace cuarenta años. Aquí se casó y formó una familia, pero regresó por temporadas a su tierra natal por cuestiones laborales y también probó suerte en Madrid. En la capital pasó por diferentes restaurantes con mucho volumen de trabajo. Eso, sumado a ser una ciudad con unos precios elevadísimos, ya les hacía replantearse volver a Galicia. De casualidad, coincidió con un jefe de cocina gallego que resultó ser el hermano de Beny. A través de él supo que estaba disponible la gerencia del mesón de Entrimo y aceptó el reto el año pasado. «Ya quería tener un negocio propio pero casi tiraron más las ganas de dejar Madrid», asume. Tras una reforma para poner a punto un privilegiado local —de piedra y con una amplia terraza interior—, reabrió en el mes de noviembre.
El Mesón de Beny ofrece una propuesta distinta al resto de bares del núcleo. «Más de restauración», apunta Jesús. Se resume en buen producto, buena calidad y una buena presentación en los platos. Elevando así la cocina. Destacan las elaboraciones en la parrilla. Entre los platos más demandados y representativos están las croquetas caseras de jamón o de boletus, el rabo de toro, los calamarcitos, y, de postre, el milhojas de crema pastelera. El producto de calidad presente en carta pasa desde un pulpo a la brasa hasta unas chuletillas de lechazo de Valladolid. El restaurante siempre ha sido un negocio familiar y, aunque Beny ya no está al frente, Jesús garantiza una cocina noble y cercana «que deleite a los clientes con una experiencia culinaria distinta». Es la cocina de la abuela pero presentada de otra forma. El hostelero agradece a la familia de Beny su apoyo así como a todo un pueblo que los ha recibido con los brazos abiertos.