El mercante Arconian, de Sierra Leona, además de 30 toneladas de cocaína, transportaba miles de litros de combustible en petacas para entregar, junto a su parte del alijo, a cada narcolancha para regresar a la Península; la Guardia Civil, en otra operación de cooperación internacional en el Atlántico, requisó otros 11.000 kilos de la misma droga en los últimos días
JAVIER ROMERO