El Concello recibe la donación de varias misivas escritas antes de que el histórico dirigente agrarista y galeguista fuese asesinado en 1936
09 may 2026 . Actualizado a las 00:55 h.Las cartas que Francisco Rodríguez Otero escribió a su familia desde la prisión improvisada en el Seminario de Tui casi nueve décadas atrás han regresado ahora a la ciudad. El historiador Bieito Alonso entregó este viernes al Concello un conjunto de misivas del dirigente agrarista y galeguista conocido como Paquiño de Figueiró, una de las figuras políticas más activas del Baixo Miño durante la Segunda República y uno de los represaliados tras el golpe militar de 1936.
Los documentos serán depositados en el Archivo Municipal tudense y pasarán a formar parte del fondo vinculado a la recuperación de la memoria democrática impulsada por el Concello. Las cartas fueron escritas desde el Seminario de Tui, convertido entonces en prisión franquista, semanas antes de que Rodríguez Otero fuese sacado de allí y asesinado en Mondariz.
El alcalde, Enrique Cabaleiro, destacó el valor histórico y humano de esta colección epistolar y agradeció la donación realizada por Bieito Alonso. El regidor enmarcó la incorporación de estos documentos dentro del trabajo de recuperación de la memoria de las víctimas de la represión posterior al golpe de Estado.
Paquiño de Figueiró, nacido en Tomiño en 1897, fue farmacéutico, dirigente agrarista, articulista y uno de los nombres más relevantes del movimiento agrario del Baixo Miño. Presidió la Federación Municipal Agraria de Tomiño y tuvo un papel destacado en distintas organizaciones vinculadas al agrarismo gallego durante las décadas de los veinte y treinta.
También desarrolló una intensa actividad periodística y política. Fue corresponsal de El Pueblo Gallego en Goián y colaboró en publicaciones como Heraldo Guardés, Nuevo Heraldo de A Guarda, El Agro de Tomiño o Agro del Miño, ligado a la Federación Agraria de Tomiño. Su figura aparece además estrechamente vinculada al entorno político de Antón Alonso Ríos y al crecimiento del Partido Galeguista en el sur de Pontevedra.
Tras el golpe militar de julio de 1936 acompañó a Alonso Ríos en contactos entre distintos comités de defensa de la República en el Baixo Miño. Con la entrada de las tropas sublevadas en Tui huyó a Portugal con intención de embarcar rumbo a Brasil, donde residían sus hermanas. Sin embargo, fue reconocido por un vecino falangista, denunciado ante la policía portuguesa y entregado posteriormente a las autoridades franquistas por el puesto fronterizo tudense.
Detenido el 29 de julio, ingresó días después en la prisión instalada en el Seminario de Tui. El 4 de octubre de 1936 fue sacado de allí junto a otros represaliados y asesinado en Mondariz. Su cuerpo apareció abandonado en una cuneta.
La donación de estas cartas permite recuperar ahora una dimensión mucho más íntima de una figura clave para entender tanto el movimiento agrarista del Baixo Miño como la represión ejercida en la comarca tras el inicio de la Guerra Civil.