La capital barbanzana recupera la tranquilidad después de rozar el cierre perimetral, mientras el municipio mazaricano pasó de no tener contagios a batir el récord de incidencia acumulada
A mediados de los años 40, una joven abrió una librería en Carril y le puso su nombre, Waldina. Vendía material escolar y prestaba novelas a los marineros que surcaban los mares lejanos; su hijo sigue al timón