29 jun 2002
Un matrimonio de escasas conveniencias
Un ciudadano árabe casado con una pontevedresa no puede trabajar ni dejar el país por falta de papeles Trabajaba en un restaurante en Italia y se enamoró de una pontevedresa. Ferid Mazni pensó que quizás sus penurias como inmigrante habían terminado. Se vino con su novia a España y no tardaron en casarse. Oficialmente era ya ciudadano español. Hasta que el matrimonio quiso marchar para Inglaterra donde ella, enfermera de profesión, encontró trabajo. Cogió sola el avión. A él se lo negaron por carecer de papeles. No se los darán hasta dentro de un año. Ahora Ferid está solo. «No puedo ir con mi mujer, no puedo vivir aquí porque no tengo trabajo y no puedo volver a mi país. Y yo que pensaba que Europa era el paraíso...»