Lo que tenía que pasar, pasó. El regador, regado. El corrector, corregido. El cazador de gazapos, cazado. Lo sabíamos. El tópico de los duendes, del trasno, del trasgo, que andan sueltos por los periódicos, es real. El Amigo del Lector procede esta semana a hacer una sincera, incondicional, inexcusable autocrítica. A pesar de que el perjudicado no se ha puesto en contacto con nosotros ni expresado la más leve queja. Motivos le sobraban y se lo explicaremos con detalle a lo largo de estas columnas. Son sin embargo cosas, eso no puede negarse, que sólo pasan en los periódicos, no en las tiendas de ultramarinos, con los máximos respetos para las tiendas de ultramarinos y de cualquier otro tipo de negocios.
ARTURO LEZCANO