PSC y ERC culpan a Colau de la decisión por su falta de liderazgo y de proyecto, que en su última edición generó unos ingresos de 23 millones de euros para la ciudad
Reacciones muy críticas desde los partidos constitucionalistas a la actitud de la alcaldesa de Barcelona. Ésta se defiende asegurando que no fue un boicot ni un plantón, que decidió no ir al besamanos porque lo considera una tradición antigua