El empresariado de Mos alerta de que el túnel de la A-52 pone en peligro a la industria que rodea Vigo
TUI
Exigen como alternativa inmediata la gratuidad de la AP-9 entre Puxeiros y Tui
04 feb 2026 . Actualizado a las 02:39 h.La preocupación crece en el tejido industrial del sur de la provincia de Pontevedra a cuenta del desarrollo del proyecto de construcción de la autovía que unirá Vigo y O Porriño mediante túnel como alternativa a la peligrosa autovía A-55. La Asociación de Empresarios de Mos (Aemos) manifiesta esa «máxima» incertidumbre ante el silencio administrativo que asegura mantiene el Ministerio de Transportes respecto a las alegaciones presentadas hace un año contra el nuevo trazado de la A-52. Para la patronal mosense, la solución a los problemas de movilidad en la zona no pasa por una inversión de 400 millones en una vía que además consideran «deficiente», sino por una decisión política directa y real como consideran sería la gratuidad total de la AP-9.
Aemos sitúa la liberación de la Autopista del Atlántico en el centro de sus reivindicaciones, en especial para el tramo entre Puxeiros y Tui, estimando que la eliminación de los peajes es la única vía para resolver de forma «»real y urgente» la saturación de la autovía A-55. Según la asociación, los peajes actuales no son solo una barrera de movilidad, sino un «sobrecoste estructural que merma la competitividad» de las empresas locales, dificultando que puedan competir en igualdad de condiciones en los mercados nacionales e internacionales.
En cambio, la liberación de la AP-9 permitiría, según un informe técnico realizado por la asociación, reducir drásticamente la siniestralidad de la actual autovía; mejorar la logística de mercancías y el desplazamiento de trabajadores, y aportar un alivio económico directo y sin esperas a las empresas de la zona. La postura de Aemos respecto a la nueva infraestructura de la A-52 es tajante ya que consideran «incoherente destinar más de 400 millones de euros» a un proyecto que, a su juicio, nace obsoleto. Denuncian que el trazado en túnel y sus incorporaciones mantiene pendientes de hasta el 5 % y, lo que consideran más grave, carece de accesos directos a los principales polos industriales como el de A Veigadaña, Rebullón o Sanguiñeda.
Esa falta de conexión obligaría al tráfico pesado (más del 90 % en horas punta en zonas como la N-550), a seguir utilizando vías locales saturadas, invalidando el propósito de la nueva autovía, suman en sus explicaciones el empresariado. «No nos oponemos a nuevas vías de comunicación, pero rechazamos un trazado que bloquea nuestro crecimiento, nos deja sin conexión con nuestros polígonos y amenaza nuestro futuro industrial», apunta Manuel Castro, presidente de Aemos. La advertencia de su organización no es solo logística, sino también social. Alerta de que el trazado propuesto pone en riesgo la supervivencia de nueve empresas consolidadas y 250 empleos directos en la zona de Sanguiñeda. Además, el proyecto bloquearía más de 80.000 metros cuadrados de suelo industrial y terciario, comprometiendo el crecimiento previsto en el Plan Xeral.
Demandas al Ministerio
Ante esta situación, Aemos solicita formalmente al Ministerio de Transportes una respuesta inmediata a sus alegaciones y el cumplimiento de dos de sus reivindicaciones claves: que se modifique el trazado de la A-52 para garantizar accesos a todos los polígonos, y se libere el peaje de la AP-9 entre Tui y Ferrol, priorizando el tramo Puxeiros-Tui como «la solución más lógica y urgente». Para el presidente de la asociación, la solución está solo en manos de la Administración central. «Es imprescindible que el órgano competente atienda nuestras reclamaciones y dé explicaciones a una comunidad empresarial que lleva mucho tiempo alertando del grave impacto de este trazado», concluye Castro.