Todos los tramos vigueses de la AP-9 casi han duplicado precios en 20 años
VIGO CIUDAD
El viaje entre Vigo y Redondela, el más caro de la autopista, el que más subió
11 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El coste de la vida ha aumentado en los últimos en un 50,9 %. Los ingresos de Audasa por recaudación de peajes en la AP-9 desde el 2006 han crecido un 52,3 %, y sus beneficios netos por explotar la autopista se han disparado un 77 %, pasando de 51 millones de euros de hace dos décadas a los 90 millones del 2024, el del último balance comunicado por la concesionaria.
Pero si un parámetro se ha incrementado todavía por encima de los anteriores es el de la evolución del precio de los peajes de la infraestructura viaria de pago. Entre Ferrol y Tui las tarifas de la AP-9 se han encarecido entre el 2006 y el 2026 en un 89,23 % (de 14,85 euros ha pasado a 28,10). Pero han subido incluso más prácticamente todos los tramos que confluyen en Vigo y su área de influencia. Vigo-Redondela, el tramo más caro por kilómetro recorrido de la autopista (entre la entrada de la viguesa avenida de Buenos Aires y la salida de Redondela cuesta 0,4167 euros cada mil metros) ha aumentado el coste de su peaje en un 92,3 % en los referidos veinte años.
Únicamente otros cinco tramos de la AP-9 han tenido en ese tiempo una evolución más costosa para los usuarios del vial: Caldas-Curro es el que más se incrementó en los referidos dos decenios con un 94,12 %; le siguen Cabanas-Miño; Miño-Guísamo; Pontevedra-Vilaboa y Guísamo-Macenda.
El tramo que sigue en encarecimiento de su peaje al grupo de cabeza vuelve a ser un tramo del área de Vigo, el que va de O Morrazo a Pontevedra, con un aumento del 92,11 %. También se sitúan por encima del 89,2 % en el que ha evolucionado al alza el recorrido completo de Ferrol a Tui, prácticamente todos los demás tramos vigueses de la AP-9. Entre Puxeiros y O Porriño y de esta última localidad a Tui, subió en ambos casos en un 90,91 %, y de Vigo a Pontevedra lo ha hecho en otro 90,5. Solo el recorrido de Puxeiros a Tui está entre los itinerarios que menos se han encarecido en la principal autopista gallega, aunque es un decir, pues su factura se ha elevado en un 86,4 % en los últimos veinte años.
Las tarifas más económicas que desde su inauguración han ofrecido las dos autopistas autonómicas, gracias a que la Administración gallega asumió gran parte del coste de su construcción y expropiaciones, reflejan una subida global menor que la AP-9 al final de los dos últimos decenios, incluso por debajo de la evolución del índice de precios desde el 2006. Todo el recorrido de la AG-57 de Vigo a Baiona se ha incrementado en un 34,6 % tras subir solo 45 céntimos.
Agravio con la AP-7 en Alicante, donde ya no hay peajes para desatacar una autovía paralela
De nada han servido hasta ahora las peticiones del Parlamento de Galicia, Xunta e incluso del Ayuntamiento de Vigo hechas al Ministerio de Transportes para que liberalice la autopista AP-9 entre Vigo y O Porriño, cuando menos, mientras no se construye el acceso directo desde la ciudad olívica hasta la A-52 que con dirección a la Meseta parte de la villa del Louro. La alta densidad de tráfico que soporta la autovía A-55, su complejo y peligroso trazado y el alto índice de siniestralidad de la que es escenario desde su inauguración no han pesado nunca en el ministerio para asumir el rescate del trazado paralelo de la AP-9 y descongestionar así el que se ha convertido en una de las carreteras con más tráfico de España, con picos diarios que superan los 80.000 vehículos.
Pero mientras los argumentos en favor de la liberalización del tramo con menos demanda de la Autopista Ferrol-Tui ha caído en saco roto, la circunvalación de Alicante en la AP-7 es desde el 1 de enero oficialmente gratuita y para siempre, tras no cobrar ya desde el verano pasado sus peajes en período de prueba.
El objetivo de Transportes eliminado el peaje en Alicante con 14 años de adelanto, demanda histórica del PSOE de la zona, es el de trasvasar el tráfico de largo recorrido y el transporte pesado de la autovía A-70 (que bordea el casco urbano de Alicante) hacia la AP-7. Durante la prueba piloto, la autovía que como la de Vigo a O Porriño rozaba su capacidad máxima, registró un descenso de tráfico de hasta el 10 %. Las constructoras y los fondos acreedores de la concesión quebrada en el 2013 cobrarán 308 millones de indemnización.