El hombre, aficionado a la pesca, había dicho a su familia que se iba a practicar deporte al río Miño el jueves y no volvieron a tener noticias hasta que la hija localizó el cadáver
Párroco de Figueiró durante 55 años, su nombre quedó ligado al templo al que acudían fieles de Galicia y Portugal atraídos por la devoción y la atención espiritual que ofrecía