El Ikea gallego de las yurtas exporta a Europa sus casas circulares desde Nigrán

Monica Torres
Mónica Torres NIGRÁN / LA VOZ

NIGRÁN

Manuel Guasch, fundador de Celtic Yurts, trabaja en los últimos detalles de su proyecto de turismo sostenible junto a su equipo
Manuel Guasch, fundador de Celtic Yurts, trabaja en los últimos detalles de su proyecto de turismo sostenible junto a su equipo Mónica Torres

Proyectan en Vilariño un alojamiento pionero con piscina natural y Spa rústico con sauna y yacusi calentado mediante estufa de leña

18 feb 2026 . Actualizado a las 02:05 h.

Levantar una vivienda en pocos días, sin maquinaria pesada y sin experiencia previa es una de las posibilidades que ofrece el sistema de montaje de las yurtas que fabrica Celtic Yurts en Nigrán. Son estructuras circulares, desmontables y transportables instaladas sobre el terreno que han encontrado su espacio en un contexto marcado por el encarecimiento de la vivienda tradicional y la búsqueda de alternativas más flexibles.

La empresa, creada hace cinco años, fabrica estas construcciones, implantadas en España y Portugal. La firma ha comenzado además a venderlas en otros países europeos. «Somos el principal fabricante español de yurtas», afirma su fundador, Manuel Guasch. «Tras abrir mercado en Portugal continuamos ahora por el resto de Europa».

Uno de los rasgos diferenciales es la posibilidad de que el cliente asuma el montaje. «Al principio las instalábamos siempre nosotros, pero ahora incluimos kits con instrucciones y herramientas para quien prefiera», explica. «Que alguien pueda montarla en cinco días es un plus». Las estructuras se destinan tanto a usos residenciales como a actividades vinculadas al ocio o el bienestar. «Muchos clientes llegan por estética, pero también por funcionalidad», apunta Guasch.

El fundador vincula este interés al cambio de mentalidad en el acceso a la vivienda. «Hay un auge de alternativas a las residencias convencionales. La gente busca espacios asequibles y adaptados a sus necesidades».

Ese modelo empresarial tiene ahora su traducción en un proyecto turístico que Celtic Yurts impulsa en Vilariño, en Nigrán: un campamento de yurtas. «Fabricamos una versión moderna de las tradicionales de Mongolia», señala.

El complejo incluirá alojamiento, piscina natural y Spa rústico. «No vendemos camas, sino experiencias». La propuesta gira en torno al descanso, la desconexión y el contacto con el entorno. Se desarrollará en una parcela de 1,2 hectáreas ya en regeneración. «Estamos eliminando eucaliptos y acacias».

El plan prevé la instalación de una veintena de estructuras, además de zonas comunes para actividades vinculadas al bienestar. El espacio contará con piscina natural y un Spa rústico con sauna y yacusi calentado mediante estufa de leña. «Habrá propuestas centradas en la salud y el equilibrio personal».

«Es un proyecto de regeneración social, del suelo y de impacto económico», resume. La iniciativa está concebida para funcionar durante todo el año, generar empleo estable y apoyarse en empresas locales. «La idea es impulsar turismo sostenible ligado al entorno». En el plano administrativo, el promotor confirma que cuenta con autorización de Turismo y aguarda informe de Medio Ambiente. Guasch confía en lograr el respaldo del Concello para desarrollar el proyecto en Nigrán.

Las estructuras que formarán parte del complejo se fabrican íntegramente en la propia empresa, con proveedores locales.

Celtic Yurts nació tras el regreso de su fundador a Galicia, donde decidió impulsar un proyecto empresarial vinculado al territorio. Cinco años después, la firma ha consolidado su actividad, ampliado mercado y dado sus primeros pasos en el ámbito europeo.

«Nada de turismo de masas, sino de calidad», concluye.