Trèves se atrinchera en la huelga y amenaza a Citroën

Nieves D. Amil
nieves d. amil PONTEVEDRA / LA VOZ

VIGO

La plantilla arrecia sus protestas y descarta acuerdos con la dirección para evitar despidos o un ERE rotativo

16 feb 2011 . Actualizado a las 09:31 h.

La plantilla de Trèves se adentra en la segunda semana de huelga y lo hace con el respaldo de todos los trabajadores. La última reunión con la mediación de la Inspección de Trabajo acabó bien entrada la madrugada y sin acuerdo. Hoy se cumple el octavo día sin actividad y con Citroën a pleno rendimiento después de verse obligados a parar por la falta de componentes de una auxiliar alemana. Fuentes sindicales reconocían ayer que los problemas de desabastecimiento podrían llegar al final de la semana, pero desde la planta de Balaídos aseguran que no han tenido ningún problema de suministro y están recibiendo los asientos, moquetas e insonoros para el C4 Picasso de forma regular por el stock que ya vienen almacenando desde la pasada semana. La empresa no descarta que puedan tener dificultades si la huelga de Trèves se prolonga, pero el hecho de no ser un proveedor directo de Citroën juega a favor de la multinacional francesa. Sin acuerdo La asamblea de empleados rechazó ayer las únicas propuestas que había sobre la mesa. Una de ellas pretende el despido de 47 trabajadores, pero como contraprestación acepta mejoras en el convenio colectivo y una subida salarial del 3%. La otra posibilidad que baraja la auxiliar de Citroën es mantener intacta la plantilla, pero presentar un ERE rotativo para los próximos dos años con una congelación salarial hasta el 2013. Ni una ni otra convencen a los representantes del comité de empresa ni a los trabajadores que ayer votaron por unanimidad el no a las propuestas de la empresa. «Votamos seguir coa folga indefinida, porque non estamos dacordo no que quere a empresa», reconoce el presidente del comité, David Couñago, quien recordó tras la asamblea que no están dispuestos a aceptar el despido de casi el 30% de la plantilla ni tampoco una congelación salarial «dunhas nóminas que xa non son moi altas». La propuesta de Trèves de aplicar un ERE rotativo como contrapartida a los despidos supondría para la plantilla no cobrar más del 70% de sueldo mientras estuviesen en paro. «Non queremos nin despidos nin conxelación de salarios» David Couñago