Luis Rodríguez Pérez fue el protagonista de la Festa do Socio que organiza anualmente la asociación de vecinos de Cabral
21 jun 2010 . Actualizado a las 11:45 h.«Me están poniendo colorado», nos decía ayer Luis Rodríguez Pérez, durante el acto de homenaje que le tributó la Asociación Veciñal, Cultural e Cultural de Cabral. «Quisimos reconocer su trabajo durante quince años al frente del movimiento vecinal», dice Beatriz Carballido, quien ha tomado el relevo al frente de la asociación.
Todos los años, la asociación de Cabral elige a una persona de la parroquia que haya destacado por su trabajo en favor de la comunidad. Es una de las partes de la Festa do Socio, que este año alcanzó su vigesimosegunda edición.
El acto contó con la presencia del alcalde Abel Caballero y los concejales Ángel Rivas, Antonio Martiño y Marián García. «La comida estaba exquisita», apunta Luis Rodríguez, que nos recuerda que también el acto sirvió para agradecerle a Alberto su dedicación a la asociación como profesor de agricultura durante los últimos doce años. «A Alberto lo traje yo hace años y siempre nos atendió de una forma altruista, pero ahora, ya con 80 años, quiere retirarse de verdad», explica.
Comunidad de Montes
Si Luis Rodríguez Pérez ya no dirige la asociación vecinal, su actividad común en la parroquia no ha desaparecido porque sigue al frente de la Comunidad de Montes de Cabral. «Mi intención es continuar hasta que concluyamos con algunos problemas que tenemos pendientes», señala. Los problemas pendientes son reclamaciones de tierras que la comunidad tiene planteadas ante organismos poderosos, como el propio Estado y la Xunta de Galicia. La comunidad pelea duramente desde hace tiempo por cuestiones tan importantes como reclamar sus derechos de propiedad en parte de los terrenos ocupados por el aeropuerto de Peinador. Ahí, sus oponentes son importantes, no en vano, se defienden con los mecanismos públicos, mientras que los comuneros tienen que oponer mucho tesón.
En cualquier caso, ayer era un día de celebraciones. «Me enteré hace dos días; ya me había pasado algo similar cuando dejé la presidencia, pero creo que hay otras personas en Cabral que se lo merecen mucho más que yo», manifestó.
La fiesta congregó a cerca de ciento cincuenta personas, entre las que estaba Eugenio, el socio de honor de la asociación, así como los representantes de las diferentes asociaciones que integran el movimiento vecinal de la parroquia.
Una vez bien comidos, los participantes en esta fiesta pudieron asentar la comida con un bailecito que dio comienzo a eso de las cinco de la tarde. La asociación ya piensa ahora en las hogueras del próximo miércoles.