Análisis | Arranca la temporada de pesca del salmón Pescadores gallegos y asturianos se concentran hoy en los cotos de Abres, A Pontenova y San Tirso con la esperanza de capturar la primera pieza del 2007
17 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?l campanu del río Eo es para un pescador lo que cualquier título continental para un club deportivo. Con la esperanza de conquistar tan preciado trofeo, decenas de pescadores gallegos y asturianos inician hoy la temporada de pesca del salmón en los cotos de Abres, A Pontenova y San Tirso, los únicos de Galicia sin cuota de captura y los primeros del país en abrir la veda de esta apreciada especie -en el resto se abrirá el próximo día 1 de mayo-. Los aficionados viven pendientes desde hace semanas de todos los elementos que propician una buena jornada de pesca. Y según parece, los condicionantes son favorables. «El caudal está crecido, el río va limpio (...) Los pescadores de aquí llevan días examinando el terreno y comentan que se ve mucho salmón, por lo que en principio no hay una razón aparente para que esta primera jornada no sea productiva», asegura Jorge García, concejal del Ayuntamiento de A Pontenova y delegado provincial de la Federación Gallega de Pesca. En su opinión, la cifra de aspirantes a capturar el primer ejemplar del 2007 puede verse incrementada con respecto a campañas anteriores, ya que la afición a la pesca de esta especie crece con el paso del tiempo. «El salmón se está recuperando, tanto en el número de ejemplares en los ríos como en el de aficionados. Las temporadas de la trucha no son tan halagüeñas como hace años y eso provoca que muchos pescadores se cambien, por decirlo de alguna manera», explica García, para quien el buen pescador «no sólo está contento si se va a casa con alguna pieza». «También lo está si se va sin nada pero ve género en el río», destacó. Por último, el edil pontenovense, que confía en rematar la temporada con más capturas que en el 2006, «cerca de trescientas», apuntó que la apertura de la veda apenas tiene repercusión en la ocupación hotelera del municipio. «Se ve más ambiente en el pueblo, pero son pocos los que se quedan aquí. Ahora las comunicaciones son buenas y la gente prefiere irse a su casa después de la jornada de pesca», concluyó.