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El carguero Eikborg espera la llegada de un remolcador noruego esta tarde, tras quedarse sin timón en la costa portuguesa

Brais Suárez
Brais Suárez REDACCIÓN / LA VOZ

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Marinha Portuguesa

El mercante, cargado con pasta de papel de Altri, ha navegado hacia mar adentro gracias a la hélice de proa que le funciona

27 ene 2026 . Actualizado a las 18:29 h.

La Marina portuguesa acompaña desde la pasada noche al carguero holandés Eikborg, que este lunes quedó prácticamente a la deriva tras perder el timón al impactar con un banco de arena cuando abandonaba el puerto de Figueira da Foz, situada en la región Centro.

En una nota enviada a los medios esta mañana, la Marina detalla que el barco se encuentra a 22 millas náuticas (alrededor de 40 kilómetros) al oeste del cabo Mondego, acompañado por el patrullero NRP Figueira da Foz. A pesar de la ausencia del timón, el barco mantiene activa una única hélice de proa, lo que le ha permitido alejarse de la costa para no interferir en el tráfico marítimo, siguiendo las indicaciones de las autoridades lusas.

«Tras las diligencias por parte del agente de navegación y del armador, el navío será remolcado tan pronto como sea posible, estando prevista la llegada de un remolcador de alta mar a las 23.00 horas [una más en España] de hoy, 27 de enero». Tanto la Marina como la Autoridad Marítima Nacional continuarán siguiendo de cerca su situación hasta que se realicen las maniobras de remolque.

En las últimas horas, también se ha detallado que estas maniobras deben ser a cargo de un remolcador noruego, contratado por la armadora holandesa y por la celulosa Altri, cuya carga —3.300 toneladas de pasta de papel— está a bordo del Eikborg.

El barco, en el que viajan seis tripulantes —el capitán, de nacionalidad holandesa, y marineros de origen ruso, filipino, indonesio y letón)— tenía como destino un puerto alemán, según han informado medios de comunicación portugueses.

Se trata de un carguero de 89 metros de eslora y 5,5 metros de calado, construido en el 2008 y propiedad del grupo neerlandés Royal Wagenborg. El lunes por la mañana, se quedó a la deriva tras perder el timón en un choque contra un banco de arena. Desde entonces, navega hacia atrás, a un nudo de velocidad, y aprovechando la hélice de proa, que le da cierta autonomía. En un primer momento, las autoridades advirtieron de «riesgo extremo» debido al estado del mar, que empeorará durante los próximos días, con olas de entre cinco y doce metros hasta el jueves, cuando podrán llegar hasta 14 metros. Sin embargo, la comandancia del puerto rebajó después la situación a «riesgo relativo». También en primera instancia, el vicepresidente de la comunidad portuaria de Figueira da Foz, Paulo Mariano, achacó el incidente a un traslado masivo de arena a lo largo de la costa portuguesa, a cargo de la Agencia de Medio Ambiente (APA por sus siglas en portugués).

La APA, por su parte, excluyó la posibilidad de que esto se deba a su plan de trasladar tres millones de metros cúbicos de arena para reforzar playas del sur del país: «Cualquier asociación entre una posible sedimentación en la entrada del puerto y los dragados efectuados al norte del respectivo muelle es, más allá de injustificada, puramente especulativa», explicaron a Lusa.