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Portugal evalúa el Patiño para cubrir la baja de su único logístico

Manuel Arroyo Alves
Manuel Arroyo FERROL

SOMOS MAR

JOSE PARDO

La Marinha sondea el mercado de segunda mano o una cesión temporal del buque

24 abr 2021 . Actualizado a las 11:03 h.

La Marinha portuguesa necesita un barco logístico similar al Patiño para cubrir la actividad que desarrollaba el añejo NRP Bérrio, dado de baja en junio del año pasado por dos averías que hacían inviable su reparación, tanto por los costes como por la edad del buque. Ya entonces trascendió el interés de la Armada lusa por adquirir una unidad de aprovisionamiento de segunda mano a alguna Marina europea, incluida la de España, pero no fructificó operación alguna y el país vecino sigue viéndose falto de las capacidades de un buque como el referido y que permiten, entre otros cometidos, proyectar estancias largas en la mar.

Fuentes oficiales de la Armada de Portugal indicaron que se «identificaron y analizaron» diferentes opciones para «recuperar la capacidad de repostaje en el mar», «fundamentalmente para asegurar la autonomía de la flota especialmente en misiones expedicionarias y para defender los intereses nacionales». Esas soluciones urgentes pasarían por que alguna nación pusiese precio a una unidad en activo con este perfil -unos 80 millones para el Patiño-, pero también podrían cristalizar otras fórmulas. De hecho, fuentes del sector apuntaron que una de las propuestas que la Marinha tantea es la integración temporal del Patiño en su flota, esto es, una suerte de alquiler como el que ya llevó a cabo la Armada con la cesión de la fragata Cristóbal Colón (F-105) a la Real Marina Australiana en el 2017 durante un período de unos cuatro meses. Fue un despliegue costeado con cargo a las arcas del país de las antípodas que, precisamente, encargó a Navantia dos buques AOR (Auxiliary Oiler Replenishment) basados en los logísticos de la Armada española. Y mandos de la Marinha estuvieron presentes en las recientes pruebas del segundo barco australiano, el Stalwart, ya a punto de abandonar la factoría local para su entrega. Además, la semana pasada, los representantes de las Fuerzas Armadas portuguesas realizaron una «visita técnica» al Patiño, que, tal y como confirmaron las fuentes oficiales consultadas, «forma parte de los estudios a desarrollar para evaluar diferentes soluciones» para sustituir al Bérrio, adquirido en 1993 a la Marina Real británica luego de 23 años bajo su bandera y una hoja de servicios en la que consta la guerra de las Malvinas.

25 años de operatividad

La Armada española recibió el buque en junio de 1995, un barco monocasco construido en los astilleros de la antigua Bazán