El Gobierno planea usar el «big data» para reforzar el control de la flota
SOMOS MAR
Empleará los datos que envían más de 2.000 barcos al Centro de Seguimiento Pesquero
18 may 2017 . Actualizado a las 05:00 h.No es la introducción del WhatsApp como sistema de comunicación de los datos de captura para mejorar el control del consumo de cuotas la única innovación tecnológica que el Ministerio de Agricultura y Pesca quiere incorporar al día a día de la gestión pesquera. Según el director general de Ordenación Pesquera, José Luis González Serrano, también se está planteando la posibilidad de usar el big data (análisis de macrodatos) para reforzar el control de la flota pesquera y mejorar la eficacia de las inspecciones, al tiempo que se produce un ahorro de costes, recogió Efe.
La inteligencia de datos está ya implantada en la sociedad y la pesca española se va a zambullir en ella «de cabeza», como arma de prevención de las infracciones y la actividad ilegal, dijo González Serrano en una visita al Centro de Seguimiento Pesquero (CSP) organizada conjuntamente con la Organización de Productores Asociados de Grandes Atuneros Congeladores (Opagac).
«La inspección es algo tremendamente costoso para la sociedad española, el gasto en material y personal cuesta muchísimo y nos dicen los expertos que [la inteligencia de datos] permitirá avanzar en el control y la vigilancia y para valorar la incidencia de las distintas infracciones», añadió el responsable de Ordenación Pesquera. El sistema informático trascenderá
Las ventajas de emplear el análisis de macrodatos trascenderá el plano del control y vigilancia, pues servirá también para «hacer un análisis económico de la flota y para tener buena información de los mercados y de los precios en un tiempo casi real», por ejemplo a través de notas de venta gestionadas de forma inteligente.
En cuestión de meses
De todos modos, es algo en lo que los especialistas todavía están trabajando, aunque Pesca espera que en los próximos meses ya se puedan implantar estos sistemas.
Los datos para analizar saldrían del Centro de Seguimiento Pesquero, activo las 27 horas del día los 365 días de la semana. El elemento principal del sistema de control e inspección español registra anualmente 17,5 millones de posiciones, las que alrededor de 2.100 embarcaciones que faenan en todos los mares del mundo envían vía satélite a través de la caja azul, que obligatoriamente deben llevar los pesqueros de más de 15 metros de eslora.
La frecuencia de esas emisiones varía en función de la pesquería y la zona en la que se trabaja. En esas transmisiones, el barco envía datos de posición, velocidad en nudos y rumbo y el CSP interpreta esos datos y puede determinar si el barco simplemente navega o está en operaciones pesqueras y si lo hace en una zona para la que está autorizado.
Además de controlar a todos los barcos de bandera española, el CSP también sigue a los atuneros de capital español abanderados en otros países que faenan en el Índico, Atlántico y Pacífico, que han instalado de forma voluntaria la caja azul.
Pesca proyecta una norma para certificar las buenas prácticas sociales y laborales a bordo
El Ministerio de Agricultura y Pesca está redactando una norma sobre responsabilidad social corporativa (RSC) para certificar las «buenas prácticas» sociales y laborales a bordo de la flota española. Fue otro de los anuncios que realizó González Serrano en su visita al CSP. Será de aplicación voluntaria, según dijo, y permitirá diferenciar a las empresas que «más allá de lo que exige la legislación» se esfuercen por garantizar los derechos laborales de los marineros.
En fase teórica
El director de Ordenación Pesquera precisó que la idea está todavía en «fase teórica» y existen varias posibilidades: una certificación nacional (Aenor o UNE), otra a escala de la Unión Europea (Cen) o una internacional ISO. La idea de España es que se aplique a escala comunitaria para que sus barcos se diferencien de los competidores asiáticos.
González Serrano ligó la idea del certificado RSC a otras iniciativas privadas, como la norma Aenor que ha desarrollado la flota atunera agrupada en Opagac y que distingue al atún procedente de la pesca responsable (APR), garantía de que se ha capturado de forma sostenible medioambiental, económica y socialmente. Julio Morón, gerente de Opagac, señaló que el objetivo es que «se exija a toda la producción de lomos de atún que se comercializa dentro de la UE.