La primera jornada de la Feira de Abril de Bembibre sirve de escaparate para la agricultura y ganadería ecológica

AGRICULTURA

Val do Dubra y, más concretamente Bembibre, se transformó en un escaparate de difusión de la agricultura y ganadería ecológica. Desde hace años, el municipio de Val do Dubra está empeñado en una apuesta firme a favor de este tipo de producción. Los asistentes a la jornada de ayer, entre los que estaban diversas autoridades locales, provinciales y gallegas, tuvieron la oportunidad de degustar uno de los manjares gastronómicos de la zona. Se trata de carne de Cachena, que no es otra que la de terneros criados en libertad y a los que no se les da ningún tipo de pienso u otros productos que no sean la hierba de que crece en los prados. Tampoco los campos son abonados artificialmente, por lo que la lluvia es lo único que interviene en su desarrollo. El resultado de este cuidadoso mimo es una vaca con una carne sin grasa, todo fibra. En un año pesa unos 110 kilos frente a otros terneros que alcanzan los 300 kilos en el mismo tiempo. En Val do Dubra se cuenta con un único productor de Cachena, que tiene actualmente 40 cabezas. Otro de los productos que se comercializa en la feria de Bembibre es el gallo de Mos, del que hay doce productores en el municipio. Además de la carne de Cachena, en la exposición de la Feira de Abril de Bembibre es posible adquirir productos de la huerta ecológica, en la que no se emplea ningún tipo de abono artificial ni fertilizantes. También hay productos de limpieza y aseo personal ecológicos; y hasta un puesto de ropa de algodón ecológico y otro de bolsas biodegradables. Todavía hoy será posible visitar la feria. Los organizadores esperan recibir a lo largo de la mañana unas 20.000 personas, para lo que han habilitado varias zonas de aparcamiento. Piscina de esferas La exposición de productos ecológicos es solo uno de los alicientes de la Feira de Abril de Val do Dubra. Otra de las sorpresas que pudieron encontrar los que ayer acudieron a Bembibre fue la posibilidad de caminar dentro de una burbuja de aire sobre el agua de una piscina. La organización ofreció varios talleres de reciclaje, en el que participaron numerosos niños y una sesión de cuentacuentos que permitió entretener a los chavales para que los mayores pudieran disfrutar más tranquilamente de los puestos. Ya por la noche, la orquesta Charlestón Big-Band animó la velada. Un poco antes, los más atrevidos subieron al escenario para interpretar piezas musicales.