El proyecto que diseñará un gemelo digital para controlar mejor la fermentación del vino

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

AGRICULTURA

Vinprecise busca la forma de ayudar a mejorar y a controlar la fermentación del vino
Vinprecise busca la forma de ayudar a mejorar y a controlar la fermentación del vino CEDIDAS

El Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo y el Instituto de Agroquímica y Tecnología de los Alimentos de Valencia quieren diseñar una serie de herramientas avanzadas que permitan monitorizar y optimizar este proceso en tiempo real

21 feb 2026 . Actualizado a las 12:56 h.

La fermentación es un proceso clave en la elaboración de vinos. Pero, según Amparo Querol, investigadora del Instituto de Agroquímica y Tecnología de los Alimentos (IATA) de Valencia, sigue dependiendo del conocimiento empírico del enólogo, pues no existen actualmente herramientas avanzadas que permitan monitorizarlo en tiempo real ni optimizarlo. Es por eso que este centro, en colaboración con el Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo, ha decidido poner en marcha el proyecto Vinificación de precisión mediante el desarrollo de un gemelo digital basado en modelos híbridos y sensores inteligentes. La iniciativa, bautizada como Vinprecise, cuenta con la participación de la Universidad de Zaragoza y las bodegas Ramón Bilbao y Roda, además de las empresas Inconef y Lallemand Bio.

La iniciativa busca combinar modelos computacionales híbridos, herramientas de inteligencia artificial y sensores inteligentes para conseguir una vinificación más precisa, sostenible y competitiva, explican desde el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), de donde dependen los dos centros de investigación que lideran el proyecto. La investigación cuenta con una subvención de 858.000 euros de la Agencia Estatal de Investigación y, además de Querol, está liderada por Eva Balsa, del grupo de Biosistemas e Ingeniería de Bioprocesos del centro vigués.

 Para Querol, «el sector vitivinícola constituye un pilar económico y social en España y Europa, con un impacto directo en el empleo y el desarrollo rural». Sin embargo, últimamente, «se enfrenta a importantes retos derivados del cambio climático, la competencia en los mercados internacionales y la necesidad de mejorar la sostenibilidad y eficiencia de sus procesos productivos», añadió. La fermentación es uno de esos procesos, que a pesar de ser una etapa clave en la elaboración del vino «continua dependiendo en gran medida del conocimiento empírico del enólogo y carece, en muchos casos, de herramientas avanzadas de monitorización y optimización en tiempo real».

Precisamente dar respuesta a estos desafíos es el objetivo de Vinprecise, que «propone el desarrollo de un gemelo digital que permita predecir, monitorizar y optimizar el proceso de fermentación en tiempo real, integrando datos procedentes de sensores inteligentes con modelos computacionales y algoritmos de inteligencia artificial», cuenta Querol. Este gemelo digital «planteará avances disruptivos en cuatro ejes fundamentales».

Por un lado, permitirá el desarrollo del primer modelo predictivo del perfil aromático del vino, integrando variables como la levadura la composición del mosto y la suplementación nutricional industrial. Al mismo tiempo, el equipo de trabajo desarrollará una red sensora inteligente, que combinará tecnología como la espectroscopía NIR y nariz electrónica, para la monitorización en tiempo real de compuestos clave durante la fermentación. A todo ello se le suma la optimización y automatización del proceso, mediante algoritmos capaces de ajustar procesos como la levadura o la suplementación nutricional, maximizando la calidad sensorial del vino.

Por último, la investigación abordará la validación y escalabilidad industrial, modelizando la heterogeneidad de los fermentadores a gran escala y validando distintos módulos del gemelo digital en condiciones preindustriales, con el fin de garantizar su aplicabilidad real en bodega. «Gracias  su marcado enfoque industrial, el proyecto asegura la transferencia efectiva de todos los resultados mediante la colaboración directa con las bodegas Ramón Bilbao y Roda, la empresa biotecnológica Lallemand, especializaad en la producción de levaduras, y la ingeniería Inconef», destaca Eval Balsa. También añade que «la integración de modelos computacionales basados en conocimiento con herramientas de inteligencia artificial permitirá predecir y optimizar el comportamiento de la fermentación a partir de datos reales del proceso». Por eso, en su opinión, «este enfoque es clave para avanzar hacia gemelos digitales que apoyen la toma de decisiones y la digitalización de la vinificación».