Toda una vida detrás del mostrador

REDACCIÓN CARBALLO

AGRICULTURA

En Carballo hay negocios familiares que llevan más de medio siglo abriendo sus puertas cada mañana Todos los concellos tienen una serie de negocios que forman parte de su historia y de su idiosincrasia. Locales que han jugado un papel fundamental como centros de reunión para que un colectivo de personas se convierta en un pueblo.

11 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

En Carballo, localidad no sobrepasa los doscientos años, hay tiendas que llevan medio siglo abiertas. En este municipio, tanto en el año 2001 como en 1950 se podría comenzar el día comprando el periódico en San Ramón, los instrumentos para arar la tierra en Lamas y los pasteles para la suegra en la dulcería vieja. Llegado el mediodía, en ambos años, acudir a tomar los vinos al Mexillón es un rito. El fantasma del cierre Para muchos de estos establecimientos, el fantasma del cierre está sentado en el umbral de la puerta. «O piso está en venta, cando se compre acabouse o negocio», dice Carmen Noya, que regenta un negocio de intercambio de novelas en la Gran Vía, que lleva abierto más de cuarenta años. Una situación similar vive Dolores Rodríguez, que está al frente de recambios Porteiro en la rúa Coruña; sus hijos trabajan y probablemente no continúen este negocio familiar. «Estamos máis parados que nunca», comenta Dolores Rodríguez. Lo que no resiste el paso del tiempo es el género que se ofrece en estos establecimientos tan arraigados. Muchas de las piezas de Porteiro ya no tienen utilidad y las revistas para adultos lucen al lado de las novelas que intercambia Carmen Naya. «Antes a nosa era unha ferretería máis de sachos e de instrumentos de labranza. Non había tantos electrodomésticos», dice Andrés Lamas, que está al frente de una ferretería en A Milagrosa que se inauguró hace cuarenta y ocho años, según recuerda su fundadora, Carmen Pereira. Otros lugares No sólo Carballo cuenta con locales emblemáticos; otros lugares también tienen sus clásicos. Ejemplos de ellos son en Zas la casa Sabano y en Baio, la casa Rogelio. En Cee se encuentra la ferretería Roget, que incluso ha dado nombre a un cruce. Mientras, Laxe puede presumir del estanco, un establecimiento que lleva más de cien años abierto y que está regentado por Matilde López Carril, de 94 años de edad.