.

El Finisterre: todo el mundo sabe dónde ando

«(...) Aquí lo tenemos todo: naturaleza pura, paisajes, cultura, espiritualidad, patrimonio, gastronomía... Sin entrar a hablar de nuestras gentes, en las que se da una perfecta simbiosis de todo lo anterior, un ser humano muy completo (...)», escribe el sacerdote, responsable de diez parroquias de Zas