Patrocinado por

Desmontando 10 tópicos del lobo

María Guntín
María Guntín LUGO / LA VOZ

SOMOS AGRO

Carlos Castro

El mito en torno al cánido intensifica el conflicto sobre su protección

01 mar 2021 . Actualizado a las 16:51 h.

Son muchos los tópicos que arrinconan al lobo y que mitifican la relación que tiene con el ser humano. El cánido siempre ha estado rodeado de leyendas que a día de hoy perduran y que crean ideas preconcebidas sobre la especie. Los problemas de convivencia del lobo con la ganadería generan bandos, malentendidos y un argumentario sin base científica. La única manera de superar el conflicto es a través del diálogo, con posturas enfrentadas y mucho debate. Este proceso de mediación es la definición de lo que es Grupo Campo Grande, conformado por ganaderos, técnicos, ecologistas, cazadores y científicos.

1. Población

MATAR UN LOBO DESESTRUCTURA LA MANADA

Desde Campo Grande explican que más que un tópico, se trata de un error científico que parte de un estudio publicado en Estados Unidos que concluyó que la caza puede desestructurar a la manada y, como consecuencia, aumentar los ataques al ganado. Sin embargo, los técnicos perfilan que dicho artículo se revisó posteriormente y que no se pudo establecer tal relación por estar mal analizados los datos. Además, la revista científica que publicó el primer artículo llegó a rectificar posteriormente. «Resulta increíble que parte de la comunidad ecologista se sigan amparando en algo que, saben, es erróneo», explica Joan Alibés, técnico en asesoramiento ganadero.

2. Prevención

SI HAY ATAQUES ES PORQUE FALTAN MEDIDAS

Numerosas organizaciones ambientales insisten en que los ataques al ganado se producen porque los ganaderos no aplican suficientes medidas preventivas. Sin embargo, desde Campo Grande explican que no existen métodos 100 % eficaces y que cada medida es aplicable a una sola situación: no es lo mismo manejar un rebaño de diez ovejas en un prado que otro conformado por 300 vacas que están en un monte vecinal de 1.000 hectáreas. Además, el coste de las medidas es una condición que muchas veces impide a los ganaderos llevarlas a la práctica: «En ocasiones no compensa porque tienen que invertir más que lo que cuestan los animales, y así, es inviable. Aún así, si no se aplicaran las medidas preventivas, habría ataques seguro», explica Alibés.