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Científicos en la lucha contra el despoblamiento

Somos Agro REDACCIÓN / LA VOZ

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Santi M. Amil

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas, quince empresas y tres fundaciones ponen en marcha una plataforma temática que busca fomentar la puesta en marcha de empresas basadas en el I+D+i que ayuden a fijar población en áreas castigadas por el abandono

09 ene 2020 . Actualizado a las 18:16 h.

ALCINDER. Estas son las siglas de la nueva plataforma temática puesta en marcha por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) con el fin de luchar contra la despoblación. Se trata de un instrumento que busca facilitar la transferencia del conocimiento científico a la sociedad para desarrollar iniciativas de emprendimiento basadas en el I+D+i con el fin de contribuir a fijar población en áreas geográficas castigadas por el abandono rural. En una primera fase, se pondrá en marcha en Galicia, Castilla y León y Asturias, pero el objetivo es extender este proyecto al resto del territorio de la conocida como España Vaciada.

«Estudios científicos previos nos han permitido demostrar la existencia de un gran patrimonio agrario desconocido e incluso abandonado en zonas rurales despobladas con posibilidades de valorización mediante el desarrollo de explotaciones agrarias e industrias sostenibles de alto rendimiento económico», explica la doctora Carmen Martínez. La responsables del Grupo de Viticultura de la Misión Biológica de Galicia, y el investigador de su equipo, José Luis Santiago, serán los encargados de coordinar esta nueva plataforma, de la que formarán parte 16 grupos multidisciplinares del CSIC, quince empresas y tres fundaciones. «Nuestro objetivo es facilitar alternativas para la creación de microindustrias rentables que combinen tecnología puntera, recursos naturales, agrícolas y ganaderos, la cultural, el paisaje y el capital humano», añade la doctora.

La iniciativa ha comenzado por crear una página web en la que se colgará toda la información. «La idea es ir poniendo al servicio de los habitantes de estas zonas despobladas los resultados de las investigaciones y ayudarles a desarrollar iniciativas», añade Salinero. El sistema ya está funcionando con algunas investigaciones, como la de variedades autóctonas de olivos que hizo el CSIC o la obtención de aceites a partir de semillas de uva. Pero la idea es llegar a más gente y que estas investigaciones sean el germen de pequeñas empresas que permitan fijar población en el rural.