Unos mil pacientes con cáncer se envían al extranjero a recibir terapia de protones

A diferencia de la radioterapia convencional, apenas radia tejido sano, solo el tumor

La terapia de protones, que apenas radia tejido sano, es una alternativa a la de fotones (en la fotografía)
La terapia de protones, que apenas radia tejido sano, es una alternativa a la de fotones (en la fotografía)

Santiago / La Voz

Dos centros privados han anunciado que instalarán un centro de protonterapia en España ante la ausencia de tecnología pública. El más inminente será el del grupo Quirónsalud, que pretende iniciar su atención a los pacientes en el año 2019. Y es que junto con Grecia y Portugal, el sistema sanitario español es uno de los pocos entre los países avanzados de Europa que no disponen de esta tecnología, con importantes beneficios para algunos tipos de cáncer, sobre todo los pediátricos. Los expertos reclaman entre dos y tres equipos para cubrir las necesidades de la población.  

Qué es

Protones en lugar de fotones. La terapia de protones es una modalidad de radioterapia para el cáncer que utiliza protones en lugar de fotones, rayos X. Los fotones, a medida que entran en el cuerpo, van dejando dosis de radiación, muy bajas, tanto de entrada como de salida. La toxicidad está muy controlada, pero existe porque se van depositando dosis por el camino. Los protones prácticamente no dejan nada, y se depositan solo en el tumor.  

Los beneficios

Reduce efectos tardíos. En la práctica el hecho de que los protones no dejen apenas radiación en tejido sano se traduce «en un menor riesgo de toxicidad», explica Antonio Gómez Caamaño, jefe del servicio de oncología radioterápica del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS). Esto no quiere decir que estas nuevas terapias sean la panacea frente a los fotones. «Existe una tendencia a pensar que todo lo nuevo es mejor, y hay que demostrarlo», apunta Caamaño. La planificación y administración de los tratamientos convencionales de radioterapia están muy desarrollados, y es imposible fallar, mientras que en el caso de los protones se está empezando. «La ventaja -explica este profesional- es que toda la dosis va al tumor, pero ¿y si calculas mal y la das en otro sitio? Teóricamente es mejor, pero tienes que asegurar que la dosis es ahí, y ese proceso de planificación está en desarrollo». No obstante, admite, el futuro pasa por la protonterapia.  

Beneficiarios

Unos mil enfermos al año. Al no haber equipos en España, la única opción es enviar a los pacientes que cumplen los requisitos al extranjero. Se envían un millar al año, calcula Caamaño, aunque el presidente de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR), Carlos Ferrer, asegura que se recurre menos de lo que sería necesario «porque al desplazar a una familia fuera de nuestro país los padres muchas veces eligen otros tratamientos por problemas económicos o idiomáticos». Y los profesionales, añade, «hay que decir que no recurrimos a ellos todo lo que debiéramos». En el CHUS, por ejemplo, se enviaron dos a Heidelberg el año pasado. En España el sistema público financia el tratamiento en centros de países como Francia, Suiza o Alemania.   

En qué tumores se aplica

Pediátricos. La indicación más clara es la de los pacientes pediátricos, así como en otros tumores concretos como cordomas o condrosarcomas. «Ahora bien, cabe esperar que en el futuro las indicaciones aumenten», dice Ferrer. El responsable de oncología radioterápica del Clínico de Santiago añade los tumores en la base del cráneo, que están pegados a la médula espinal o melanomas oculares, aunque en este último caso en el CHUS son centro de referencia con otra técnica, la braquiterapia. El hecho de que se indique la terapia de protones para los niños está claramente relacionado con una de sus ventajas, que evita radiar tejidos sanos. Estas radiaciones son mínimas, y en una persona de 70 años las consecuencias casi inocuas, pero en un paciente que se está formando, «vas a utilizar la técnica que menos tejido sano radie». Eso no quiere decir que en todos sea necesario «pero en tumores pediátricos la experiencia es buena», apunta Caamaño.   

Equipos

Casi una veintena en Europa. ¿Por qué no hay equipos en España? Eso mismo se pregunta Carlos Ferrer, presidente de la SEOR, que reclaman entre dos y tres para cubrir las necesidades de la población. «En Europa hay casi veinte instalaciones entre las que ya funcionan y las que están en montaje. Somos el cuarto país europeo en PIB y en estas instalaciones estamos a la misma altura que Portugal y Grecia con economías mucho menores», cuenta. La respuesta está en la escasa inversión en oncología radioterápica en el sector público durante la crisis «lo que llevó a la Fundación Amancio Ortega a hacer una donación de más de 300 millones de euros para sacar a los tratamientos oncológicos de una situación de abandono», apunta Ferrer, que también es el director del Instituto Oncológico del Hospital Provincial de Castellón.   

¿Cómo funciona?

Igual que la radioterapia de fotones. El tratamiento con protones es prácticamente idéntico al que se hace en la radioterapia habitual. El paciente recibe sesiones durante un tiempo similar de lunes a viernes, e incluso los equipos, que ahora han reducido su tamaño, son parecidos. Su coste ha bajado considerablemente en los últimos años. Quirón, por ejemplo, invertirá 40 millones de euros en el centro que pondrá en marcha en España en el 2019 -y que evitará mandar a muchos de los pacientes al extranjero-, mientras que cuando empezaron el precio se quintuplicaba.   

¿Sustituirá a la otra?

Probablemente no. Hay tumores, explica el responsable de oncología radioterápica del CHUS, en los que tratar con protones no aporta prácticamente nada, como en la radioterapia que se aplica después de una cirugía conservadora de mama, por lo que probablemente la protonterapia sea una alternativa más. En estos momentos se aplica básicamente para tumores complicados y que han sido radiados previamente por lo que hay que limitar mucho la zona. No obstante, es en los tumores pediátricos en donde se ha visto un claro beneficio.

Así es uno de los aceleradores que donó Amancio Ortega a Galicia Es un acelerador lineal de electrones y sirve para tratar los cánceres más difíciles pero estos días hablamos de esas modernas máquinas por otro motivo: Amancio Ortega ha recibido críticas por su donación. Así es la máquina de la polémica.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
30 votos
Comentarios

Unos mil pacientes con cáncer se envían al extranjero a recibir terapia de protones